El objetivo de esta Conferencia, organizada por la Comisión Europea, ha sido revisar los logros conseguidos y las dificultades a las que ha debido enfrentarse el desarrollo rural durante estas últimas décadas

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha participado en la Conferencia Europea de Desarrollo Rural que, organizada por la Comisión Europea e inaugurada por el Comisario Phil Hogan, se ha desarrollado en Cork a principios de esta semana. Un foro que se celebra 20 años después de la primera Conferencia de 1996 y que finalizó con la primera declaración de Cork, que supuso un cambio en la estructura de la PAC, convirtiendo al Desarrollo Rural en el segundo pilar de la Política Agraria Común.

El objetivo de esta nueva Conferencia ha sido revisar los logros conseguidos y las dificultades a las que ha debido enfrentarse el desarrollo rural durante estas últimas décadas, incluyendo un análisis sobre los nuevos retos que se plantean y un inventario de todo lo que pueden aportar las zonas rurales.

Durante los dos días de duración de la conferencia, más de 300 personas entre las que se encontraban representantes de las administraciones públicas de los 28 Estados Miembros, la Comisión Europea, agentes económicos y sociales, Parlamento Europeo y sociedad civil, han trabajado para sentar las bases para poder mejorar el medio rural.

Para ello en los diferentes grupos de trabajo se han tratado los nuevos retos con respecto a los debatidos en Cork en 1996. Entre ello temas como el cambio climático, la problemática de los jóvenes y el abandono del medio rural, la necesidad de cooperación entre las zonas rurales y las urbanas, la importancia de la revolución digital, el papel del agricultor como proveedor de bienes públicos que el consumidor debe conocer, la importancia de la investigación, la innovación y el conocimiento o las nuevas formas de financiación (instrumentos financieros).

DECLARACIÓN DE CORK

El resultado final de la conferencia ha sido la declaración de Cork “Una vida mejor en las zonas rurales”, en la que se reconoce su potencial y el papel que pueden desempeñar ante los retos del siglo XXI. En la declaración se establecen diez prioridades en el campo del desarrollo rural que se tendrán en cuenta en el diseño de las futuras políticas.

Estas políticas deberán ser flexibles con el fin de adaptarse a cada territorio y estar muy orientadas hacia los resultados para que los ciudadanos sean partícipes del papel tan importante que los habitantes de las zonas rurales desempeñan.

Además, por el potencial que el medio rural ofrece, y por la importancia de las diferentes políticas que pueden intervenir, se ha constatado la conveniencia de impulsar la coordinación al más alto nivel, para que las políticas se apliquen de forma coherente e integrada. Para ello la Conferencia ha apuntado la necesidad de contar con los recursos suficientes para hacer frente a los nuevos retos y de realizar un esfuerzo de simplificación que permita aplicar estas políticas de forma eficiente.

Con objeto de difundir el contenido de la Conferencia y de la declaración de Cork, el Ministerio organizará reuniones con las autoridades de gestión de los 18 PDR de España y con los miembros de la Red Rural Nacional, donde están representados los distintos actores del desarrollo rural en España.