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La Unión Regional de Cooperativas Agrarias de Castilla y León -URCACYL- asegura que las explotaciones ganaderas cumplen la normativa vigente, contando con inspecciones y estrictos protocolos a nivel regional, nacional y europeo.

En los últimos días, se han hecho públicas informaciones en algún medio televisivo que, a juicio de URCACYL y de gran parte del sector ganadero de Castilla y León, «dañaban gravemente la imagen de las explotaciones porcinas», con acusaciones de incumplimiento de normas básicas de control de calidad y seguridad animal.

Castilla y León es una zona importante de producción y comercialización. Su censo ganadero se cifra en 1,2 millones de lechones, 2, 5 millones de cerdos de cebo y 380.000 cerdas reproductoras. Tenemos una facturación total del sector de unos 830 millones de euros.

Las explotaciones ganaderas de Castilla y León y especialmente las de cooperativas, dedicadas a la reproducción integración y cría de ganado, se encuentran adaptadas a las normas de seguridad alimentaria que rigen al sector. Esta normativa establece las pautas de ordenación sanitaria y zootécnica de las granjas de cerdos, incluyendo aspectos como la capacidad máxima productiva, las condiciones mínimas de ubicación, infraestructuras sanitaria y equipamientos para garantizar una correcta actividad ganadera, y conforme a la normativa vigente en materia de higiene, sanidad y bienestar animal y medio ambiente.

Los cebaderos de Castilla y León, respetan escrupulosamente el espacio y las condiciones de limpieza y cuidado para que los animales no sufran.

Además, en todas las explotaciones se cuenta con equipos de veterinarios, que en el caso de las Cooperativas realizan un seguimiento continuo de los animales, así como de servicio de retirada de cadáveres controlada desde las administraciones públicas, con el pago de su correspondiente tasa, remarcan desde Urcacyl.

Así, hacen hincapié en que «nuestro modelo de producción es el más exigente del mundo, siendo sostenibles y aportamos valor económico y social al medio rural» generando «un empleo estable y de calidad».

Las cooperativas regionales dedicadas a la ganadería porcina cumplen todo lo que dicta la normativa, garantizando una cría bajo los más estrictos controles sanitarios y ambientales».

Normativa:

El Real Decreto 324/2000 es la normativa que rige las explotaciones del sector porcino, tanto en los aspectos relacionados con las instalaciones como en lo relativo a la crianza de los animales y la forma de gestión de los residuos y purines.