Durante el curso 2018-2019, la Oficina Verde de la Universidad de Burgos (UBUverde), la Fundación Alondra Ricotí y la Fundación Oxígeno unirán esfuerzos para salvar este pajarito y visibilizar socialmente los graves problemas que padece la Alondra Ricotí, un ave esteparia en peligro de extinción, cuyos hábitats en la provincia de Burgos disminuyen de forma alarmante, habiendo desaparecido de varios asentamientos del sur de la provincia, hasta reducirse en la actualidad a unas 150 hectáreas del páramo de Corcos, en los municipios de Aza y La Sequera de Aza en el SO de la provincia de Burgos y en su límite con la provincia de Segovia, probablemente la población más septentrional de este ave esteparia.

El director de UBU Verde Luis Marcos señala que la Alondra Ricotí es un auténtico desconocido para el público en general, y la sensibilización respecto a su grave situación se restringe casi en exclusiva a círculos ornitológicos. Sin embargo, se trata de un ave de gran valor ecológico, muy singular en cuanto a su comportamiento y que se encuentra amenazada de extinción por la desaparición de sus hábitats, por la roturación excesiva de las estepas cerealistas, los cambios en el manejo tradicional del pastoreo, el uso irresponsable de plaguicidas y la fragmentación de sus poblaciones. La Unión Europea está urgiendo a materializar iniciativas para la recuperación de los hábitats de esta especie en España, único país de la UE donde existen poblaciones en la actualidad, fruto de lo cual en 2017 surgió en Burgos la Fundación Alondra Ricotí, en colaboración con la Fundación Oxígeno que desde hace años está realizando un trabajo constante para la defensa de los ecosistemas de las aves esteparias.

UBUverde ha decidido asumir cada curso, una causa ambiental, y para este periodo 2018-19 ha elegido a esta paseriforme, la Alondra Ricotí, chersophilus duponti, de la que apenas quedan 12 parejas nidificantes en la provincia de Burgos, y que representa la calidad ambiental y la biodiversidad de uno de los ecosistemas castellanos más característicos: las estepas.

Divulgar el valor ecológico de las aves esteparias, realizar tareas de difusión acerca de las amenazas que se ciernen sobre sus hábitats, iniciar investigaciones científicas sobre la vulnerabilidad ambiental de este territorio, materializar acciones de voluntariado ambiental en su ambiente y realizar intervenciones sostenibles que recuperen los espacios que habitan, constituyen algunas de las acciones que emprenderá la Oficina Verde de la UBU durante este curso, dentro de su compromiso por salvar a este pequeño, pero singular pájaro, al que gusta más caminar entre tomillos y lavandas que volar y cuyo sobrecogedor canto antes del amanecer, nos recuerda las soledades de los desiertos; un pájaro que se constituye en auténtico termómetro de la calidad ambiental de muchos de los grandes espacios cerealistas de las mesetas castellanas.

UBUverde también apoyará durante este curso académico 2018-19 la recogida de donativos destinados a uno de los cometidos claves de la Fundación Alondra Ricotí: la adquisición de superficies de las estepas del páramo de Corcos con la finalidad de crear una reserva natural que mantenga y potencie las poblaciones de la Alondra Ricotí en su hábitat natural.