El pistacho, un fruto seco que destaca en Tierra de Campos

CARLOS C.B. ATIENZA

El emprendedor de Villanueva de los Caballeros Daniel Pastor, con su marca, Mis Raíces, apuesta por este cultivo alternativo

La gastronomía parece haberse teñido de verde durante los últimos años. Una constante que ha marcado el auge absoluto del pistacho, ya no sólo a través de un fuerte impacto en el mundo de la alimentación, sino en la escena cultural en general. Cada vez es más normal que este fruto seco se cuele como ingrediente en ensaladas, para elaborar salsas, turrones o helados, como decoración e, incluso, para la preparación de postres. Un producto que ha dejado de ser un snack o un aperitivo para convertirse en un ingrediente de moda en la gastronomía.

El pistacho no solo ha despertado el interés de los paladares más exigentes, sino de otros emprendedores. En ocasiones mucho antes de que llegara el ‘boom’ de este alimento. Es el caso del joven de Villanueva de los Caballeros Daniel Pastor Santiago, que decidió lanzarse a la aventura en 2014. Sin embargo su curiosidad por este tipo de cultivos se remonta al momento en el que solo era un adolescente. «Cuando la marca de nueces de Villagarcía de Campos Valnut comenzó su andadura me llamó muchísimo la atención», reconoce el joven. Tal era su pasión por este proyecto y el mundo de los frutos secos «que muchas veces me acercaba en bicicleta para ver los cultivos». 

Con el paso del tiempo la idea de poner en marcha su propia explotación de frutos secos cogió forma. «Pensé que en lugar de nogales sería buena idea producir pistachos como snacks». También tenía claro que quería contar con su propia marca. Así nace Mis Raíces, «un nombre que se debe a que buena parte de nuestras tierras tienen tradición familiar y a las propias raíces de los árboles, que espero sean tan fuertes como nuestras ilusiones y este proyecto», reconoce.

En 2014 Daniel planta los primeros árboles que verían su primer verde dos años después. A la hora de comprar los árboles para la plantación hay dos opciones: se pueden adquirir los plantones ya injertados o comprar patrones e injertarlos en campo. «Nosotros tenemos un poco de todo, e incluso contamos con algunas unidades bajo el sistema smarttree, aunque está costando más». Su explotación se divide en distintos espacios de Villanueva de los Caballeros. «Algunos de ellos los adquirimos a familiares y otros son heredados». Para el joven, este territorio «es perfecto para la producción de este fruto seco, ya que tenemos la posibilidad de contar con regadío». Tradicionalmente esta variedad se cultivaba en secano donde se conseguían rendimientos medianos a un coste muy bajo. Actualmente es habitual disponer de un sistema de riego por goteo que permita también la fertirrigación como manera de optimizar la producción. 

Sin embargo, uno de los mayores desafíos para los agricultores de este fruto seco en Castilla y León son las heladas, que pueden poner en riesgo la producción. «El primer año que podríamos haber recogido los pistachos los perdimos por el pedrisco». Así pues, la primera cosecha que ‘Mis Raíces’ recogió fue en 2022 –con un balance de 1.000 kilos- y  se puso a la venta durante 2023. Daniel recuerda como si aún fuera ayer el primer día en que salió para dar a conocer sus snacks entre los pueblos de la zona. «Fue en Nochebuena, y  nos acercamos a diferentes tiendas y bares de Villanueva de los Caballeros, San Pedro de Latarce y Urueña. El recibimiento fue muy bueno y el producto gusto mucho. Sin duda, que la gente aprecie nuestro trabajo y el sabor es lo más gratificante del proyecto».

Junto a las heladas las otras grandes enemigas son la aves. En concreto, «las pegas y los grajos, que cogen los pistachos cuando están maduros y se los comen». Además, en caso de que estén cerrados «tiran de ingenio y sitúan el fruto sobre la carretera para que los coches lo pisen y después, una vez abierto, comerlo». Hasta ahora, «la mejor forma de evitar su presencia es estar a menudo en la finca y utilizar ultrasonidos».

Ahora, la mayor ilusión de este emprendedor está puesta en la cosecha actual, que recogerá a finales de septiembre y principios de octubre. «Soy optimista, porque si el tiempo acompaña podremos recoger unos 2.500 en seco».

DISTINTOS FORMATOS

Los pistachos de Mis Raíces pueden adquirirse en pequeñas cajas de 250 gramos para su variedad de tostados con sal y tostados sin sal, mientras que los pelados tostados con sal se encuentran en formato de 170 gramos. La marca está presente en diferentes tiendas y  bares de Medina de Rioseco y comarca así como en las fruterías ambulantes y tiendas gourmet de Valladolid.

Su próximo proyecto busca poder procesar su propio pistacho y obtener beneficios directos de su venta. «Hasta ahora recogemos y envasamos nosotros mismos el producto pero el procesado y tostado lo hacen otras empresas». Así pues, «queremos poner en marcha una planta procesadora en nuestras propias instalaciones con el fin de lograr la mayor sostenibilidad».

Este se incluye dentro de los sectores estratégicos establecidos en el Programa de Desarrollo Rural de la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León y que, por lo tanto, son prioritarios a la hora de recibir ayudas. Daniel anima a los agricultores a apostar por este tipo de cultivos, que «a pesar de que no son tan habituales en la zona pueden ser un perfecto complemento para sus explotaciones».

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