El aguilucho cenizo, una rapaz migradora clave para el ecosistema de Castilla y León, es el protagonista de un importante proyecto de conservación lanzado en 2023 por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. Financiado por los fondos europeos Next Generation UE, este proyecto busca proteger a esta especie, clasificada como «vulnerable», mediante acciones en las provincias de Palencia, Valladolid y Zamora.

Durante el primer año de campaña, agentes medioambientales y celadores han localizado más de 400 nidos de aguilucho cenizo, lo que ha permitido implementar medidas específicas para evitar la mortalidad de los pollos, especialmente durante las labores de siega y cosecha. Estas acciones incluyen la localización de nidos durante los meses de abril a junio, la implementación de acuerdos de custodia del territorio con agricultores, y la protección de nidos vulnerables.
La clave de este proyecto reside en la colaboración directa con los agricultores y los conductores de maquinaria agrícola, quienes son informados sobre cómo proceder al detectar un nido. Este enfoque preventivo y cooperativo es esencial para aumentar la supervivencia de los pollos de aguilucho cenizo, que enfrentan amenazas debido a la intensificación de la agricultura y los efectos del cambio climático.
El aguilucho cenizo, que pasa el invierno en África subsahariana y se reproduce en las grandes extensiones de cultivos herbáceos de secano de la Meseta durante la primavera y verano, ha visto su población disminuir drásticamente en los últimos años. Esto se debe principalmente al adelanto de las cosechas y la pérdida progresiva de su hábitat natural. La Consejería ha establecido medidas agroambientales y trabaja en coordinación con entidades como SEO/Birdlife para revertir esta tendencia y proteger a esta especie crucial para el control de plagas en cultivos

