El sector agrario en España se encuentra en una encrucijada frente a los efectos del cambio climático, como sequías recurrentes, plagas y fenómenos meteorológicos extremos, que amenazan directamente la producción agrícola. Sin embargo, aunque el impacto es evidente, la implementación de medidas de adaptación avanza lentamente, debido a múltiples barreras económicas, sociales y normativas.
Para abordar esta problemática, Fundación Global Nature ha lanzado el proyecto AgriAdapt, que combina soluciones técnicas con una investigación sociológica que indaga en las razones psicológicas, culturales, sociales y económicas que frenan la adaptación del sector agrario. Según Vanessa Sánchez, coordinadora del proyecto, “una transición justa solo será posible si se diseñan soluciones específicas para cada explotación, combinando financiación adecuada, asesoramiento técnico y el conocimiento de los agricultores”.
Obstáculos identificados en el sector agrario
El estudio de AgriAdapt, llevado a cabo en la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Navarra, analiza cultivos clave como cereales, viñedos, olivares y frutos secos, identificando tres barreras principales para la adaptación:
- Falta de apoyo económico y técnico: La baja rentabilidad de las explotaciones y una carga burocrática excesiva dificultan la adopción de nuevas prácticas.
- Percepción de las políticas ambientales: Los agricultores sienten que las regulaciones priorizan la protección del medio ambiente sin considerar las necesidades económicas del sector, lo que genera frustración y descontento.
- Resistencia al cambio climático: Aunque los agricultores reconocen los impactos visibles, existe polarización en torno a la relación entre estos fenómenos y el cambio climático, lo que frena la implementación de soluciones.
Soluciones propuestas para la adaptación
Pese a estas barreras, el estudio también revela una disposición de los agricultores a adoptar cambios, siempre que se ofrezcan soluciones realistas y rentables. AgriAdapt propone:
- Asesoramiento personalizado: Diseñar medidas específicas para cada explotación, en colaboración con los propios agricultores y expertos técnicos.
- Financiación e incentivos: Priorizar incentivos económicos que hagan viables las prácticas adaptativas, más allá de penalizaciones o regulaciones restrictivas.
- Herramientas innovadoras: Plataformas como CANARI, desarrolladas para identificar impactos climáticos y apoyar la toma de decisiones informadas.
Un enfoque colaborativo para la adaptación
El informe de AgriAdapt resalta la importancia de la colaboración territorial, trabajando junto a cooperativas agrícolas de Navarra, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha, como la Cooperativa Artajona, Bodega San Gregorio y la Cooperativa Alta Alcarria. Este enfoque busca desarrollar estrategias adaptativas específicas para cada región, asegurando un equilibrio entre sostenibilidad ambiental y viabilidad económica.
En un contexto donde los desafíos climáticos son ineludibles, iniciativas como AgriAdapt ofrecen al sector agrario un camino hacia la resiliencia. Mediante la combinación de soluciones técnicas, asesoramiento y un enfoque integral, el proyecto pone de manifiesto que una transición justa no solo es necesaria, sino posible.

