El sector ovino de Castilla y León reclama contratos justos y estabilidad para garantizar su futuro

El sector ovino de Castilla y León atraviesa una crisis con caída de producción, ganaderos y rentabilidad. Urcacyl pide contratos justos y estables que cubran costes y aseguren el futuro de las explotaciones.

Urcacyl alerta de la pérdida de producción, ganaderos y rentabilidad en el sector ovino

El sector ovino de leche en Castilla y León afronta un momento de gran incertidumbre. Según datos correspondientes al periodo enero-julio de 2025, la producción regional ha caído un 4,5% respecto a 2024, lo que supone 8 millones de litros menos.

La situación se agrava con la pérdida de 105 ganaderos en un año, equivalente a un descenso del 7% en el número de productores. Al mismo tiempo, el precio de la leche de oveja se sitúa en torno a 1,15 €/litro, un 5,8% por debajo del registrado en julio del pasado ejercicio.

Esta coyuntura se ve acompañada de la reducción progresiva de la cabaña ganadera, un fenómeno que compromete la capacidad de producción a medio plazo y que preocupa seriamente al conjunto del sector.


Rentabilidad al límite y explotaciones en riesgo

Desde la Unión Regional de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla y León (Urcacyl) se advierte de que la rentabilidad de las explotaciones se encuentra en niveles críticos. Durante gran parte de 2025, la actividad ha operado con márgenes negativos y, aunque en los últimos meses la situación ha mejorado levemente, las ganancias anuales apenas alcanzan un céntimo por litro, claramente insuficientes para sostener el futuro de las granjas.


Exportaciones en crecimiento, pero con desequilibrios

En paralelo, la industria ovina muestra un comportamiento desigual. España mantiene un saldo exportador positivo de leche de oveja, con especial protagonismo de Italia, que prevé aumentar su demanda a finales de 2025 y principios de 2026.

En el mercado del queso de oveja, las exportaciones han crecido en volumen y valor en el primer semestre del año. Sin embargo, la balanza comercial continúa siendo negativa por la fuerte entrada de productos lácteos del exterior. A ello se suma el impacto de los aranceles de EE. UU., que han supuesto una pérdida de 1.100 toneladas y 9,5 millones de euros, equivalente al 6% de las exportaciones totales de queso español.

El consumo interno refleja también contrastes: mientras el queso puro de oveja cayó en los hogares en el primer trimestre, abril y mayo registraron una recuperación notable. Asimismo, se ha incrementado la demanda de quesos de mezcla, donde la leche de oveja desempeña un papel esencial, especialmente en un contexto de tensiones en el mercado de vaca y cabra.


Urcacyl pide contratos estables y rentables

Ante este panorama, Urcacyl ha lanzado un mensaje claro: es imprescindible avanzar hacia contratos de mayor duración que aporten certezas a los productores y favorezcan la estabilidad del sector.

Estos acuerdos, según la organización, deben cumplir tres condiciones básicas:

  • Cobertura total de los costes de producción.
  • Rentabilidad mínima del 5%, equivalente a la exigida a cualquier empresa.
  • Horizonte temporal suficiente para garantizar planificación y futuro a las explotaciones.

Actualmente, las ofertas vigentes en el mercado no cumplen estas exigencias, lo que sitúa a los ganaderos en una posición de fragilidad frente a la industria.


Un llamamiento al equilibrio en la cadena de valor

Desde la organización cooperativa se tiende la mano a la industria para abrir un proceso de diálogo que permita definir contratos a medio y largo plazo con cooperativas y Organizaciones de Productores. El objetivo: garantizar la viabilidad de las explotaciones, asegurar la continuidad del tejido productivo y favorecer un desarrollo equilibrado en toda la cadena de valor del sector ovino.

El mensaje de Urcacyl es contundente: “El sector necesita diálogo, compromiso y responsabilidad compartida para asegurar que la producción de leche y queso de oveja siga siendo un motor económico y social en Castilla y León”.

Deja un comentario