Cooperativas Agro-alimentarias de España ha alertado de la existencia de prácticas comerciales en la venta de leche envasada que, si bien se ajustan formalmente a la legislación vigente, pueden inducir a confusión al consumidor sobre el origen real del producto.
Según ha denunciado la organización, en los lineales de algunas cadenas de distribución se están comercializando briks de leche que incorporan denominaciones, iconografía o elementos gráficos asociados a territorios tradicionalmente vinculados a la producción láctea española. Sin embargo, al revisar el etiquetado obligatorio, el origen que figura es “Unión Europea”, lo que indica que la leche procede de otros países comunitarios y no de explotaciones nacionales.
Aunque esta información cumple con los requisitos normativos actuales, Cooperativas Agro-alimentarias de España considera que el uso de determinados recursos de marketing puede llevar al consumidor a asociar erróneamente estos productos con leche de origen español, aprovechando la confianza y el prestigio ligados a las producciones nacionales.
Sensibilidad creciente del consumidor y necesidad de claridad
La organización subraya que esta situación se produce en un contexto de creciente sensibilidad social hacia el origen de los alimentos, en el que los consumidores demandan cada vez mayor información y transparencia en el punto de venta. En este escenario, Cooperativas defiende que resulta imprescindible reforzar la claridad del etiquetado y evitar cualquier elemento que pueda dar lugar a interpretaciones equívocas.
Desde el sector cooperativo recuerdan que el sector lácteo español atraviesa desde hace años una situación estructural compleja, caracterizada por el descenso continuado del número de explotaciones, el envejecimiento de los titulares y las dificultades para garantizar el relevo generacional.
Presión de las importaciones y desequilibrios en la cadena
A esta fragilidad estructural se suma, según denuncia la organización, la entrada de leche procedente de otros países europeos a precios muy bajos, en ocasiones incluso por debajo de los costes de producción de las explotaciones españolas. Esta dinámica estaría generando distorsiones en el mercado interior y añadiendo una presión adicional sobre los precios en origen que perciben los ganaderos.
La estabilidad y el equilibrio de la cadena de valor —producción, industria y distribución— son, a juicio de Cooperativas, condiciones indispensables para garantizar la continuidad de la actividad láctea y el mantenimiento del tejido económico y social en el medio rural.
Impacto también en los productos transformados
La preocupación del sector no se limita a la leche líquida. Cooperativas advierte de que prácticas similares se están detectando en determinados productos transformados, como los quesos, cuya creciente presencia en los lineales a precios muy reducidos puede afectar negativamente al posicionamiento y la competitividad de las producciones nacionales, muchas de ellas amparadas por figuras de calidad diferenciada.
Llamamiento a la cadena alimentaria y al MAPA
Ante esta situación, Cooperativas Agro-alimentarias de España hace un llamamiento a todos los eslabones de la cadena alimentaria para actuar con responsabilidad y reforzar los principios de transparencia, lealtad comercial y equilibrio recogidos en la normativa de la cadena alimentaria.
Asimismo, insta al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a intensificar la vigilancia de la evolución del mercado lácteo en España y a poner en marcha las medidas necesarias para preservar el tejido productivo nacional.
El papel del consumidor
La organización cooperativa también apela directamente a los consumidores, a quienes invita a prestar especial atención al etiquetado del origen de los productos lácteos. Recuerda que cada decisión de compra tiene un impacto directo en la sostenibilidad del sector ganadero español y en el mantenimiento de los territorios rurales.
Garantizar una información clara y veraz, así como unas condiciones económicas que permitan cubrir los costes de producción y obtener una rentabilidad razonable, es —según concluye Cooperativas— imprescindible para asegurar el futuro del sector lácteo, el relevo generacional y la cohesión territorial.

