La exposición ‘Fernando Sinaga. Sistemas Instrumentales’ que hasta el 30 de abril de 2017 puede contemplarse en el Museo Etnográfico de Castilla y León, ubicado en Zamora. Este año el Museo ha comenzado una nueva andadura, tras el relevo que se ha producido en su dirección. Este nuevo rumbo recoge el “excelente legado” dejado por Carlos Piñel y todo su equipo durante sus 13 años de trayectoria. la nueva etapa que ahora emprende tiene como pilar fundamental alcanzar una “vertiente regional más marcada”. Esta visión territorial se materializará a través de la puesta en marcha de acciones y formatos culturales que puedan llegar a todos los rincones de la Comunidad.

En este sentido, durante el próximo año 2017 destacarán, entre otras acciones, la organización del Certamen Internacional de Cine y Documental Etnográfico, que será proyectado en las nueve provincias de Castilla y León, así como distintos formatos educativos que se elaborarán para ser difundidos en los centros educativos de toda la Comunidad. Además, García Cirac ha anunciado que, en el próximo mes de noviembre, el Museo Etnográfico presentará una actividad que pretende ser un homenaje al 50 aniversario de la escritura del poemario ‘Blues Castellano’, del Premio Castilla y León de las Artes Antonio Gamoneda. Esta iniciativa está enmarcada en el programa ‘Los Mejores de los Nuestros’, que promueve la Junta de Castilla y León, y ofrecerá a los adolescentes de la Comunidad la oportunidad de contestar al poeta a través de la poesía, el rap, el hip-hop u otras formas musicales de expresión, a una invitación que el genial poeta les hace a través de un video.

Otro de los grandes objetivos de este nuevo rumbo que toma el Museo Etnográfico de Castilla y León es el de su mayor proyección nacional e internacional. La internacionalización de este museo se sustentará principalmente en la celebración del Certamen Internacional de Cine y Documental Etnográfico y en las distintas charlas que conformarán el Espacio Iberoamericano de Pensamiento Social, que fomentarán la participación en el museo de personas de origen iberoamericano relacionadas con la sociología, las ciencias políticas, la antropología, la historia, la filología y otros ámbitos de estudio del ser humano y de las sociedades, según ha avanzado la consejera.

Las diversas actividades que viene desarrollando  el Museo Etnográfico durante este año 2016, han atraído, hasta finales de septiembre, a cerca de 31.000 visitantes a sus instalaciones. García Cirac ha señalado que para la Junta de Castilla y León es “un dato tan positivo como esperanzador, que pone de manifiesto la ilusionada labor que el equipo de este museo regional está llevando a cabo”. Además, ha destacado la calidad de las acciones emprendidas, que se desprende de la buena acogida que su programación está teniendo entre los distintos públicos.

Por último, la consejera ha indicado que el Museo Etnográfico, al igual que los demás museos regionales y provinciales que gestiona la Junta, combina la recuperación y conservación del legado castellano y leonés, la investigación científica, una creciente actividad didáctica unida a la expositiva y el apoyo a jóvenes creadores, junto a una mayor dimensión regional, nacional e internacional. Asimismo, y según ha manifestado García Cirac, su oferta de actividades culturales de calidad y dirigidas a diferentes públicos se suma a la apuesta de la Junta por hacer de los museos centros culturales abiertos y vivos, con una amplia propuesta de más de 12.000 actividades que se desarrollarán a lo largo de la presente legislatura.

‘Fernando Sinaga. Sistemas Instrumentales’

La exposición que ha inaugurado hoy la consejera de Cultura y Turismo muestra algunas de las esculturas, objetos, mobiliario, herramientas y utensilios que Fernando Sinaga ha construido desde el año 1974 hasta el presente, junto al archivo de instrumentos que el artista ha adquirido desde el año 1976 en adelante. La muestra se podrá visitar hasta el 30 de abril de 2017 y su entrada es libre y gratuita.

Esta exposición está compuesta por aproximadamente 230 piezas, repartidas entre las cinco plantas del museo y, divididas en dos sectores o archivos: S¬I¬1 Fernando Sinaga, útiles y herramientas, que hace referencia a los trabajos artísticos de este singular creador; y, S¬I¬2 Sistemas Instrumentales, que recoge una extensa y variada recopilación de elementos etnográficos.

El título de la exposición atiende a los distintos usos y aplicaciones de los instrumentos y útiles que se muestran. El archivo S¬I¬1 es una agrupación de objetos domésticos, instrumentos, útiles y herramientas que Sinaga realizó entre 1974 y 2016 como una forma de relacionarse con el trabajo desempeñado en su taller, con sus preocupaciones escultóricas más inmediatas y con su vida cotidiana y familiar. Suponen toda una reflexión personal y una investigación profunda del aspecto artístico.

Gran parte de las herramientas adquiridas del archivo S¬I¬2, son metálicas, en su mayoría forja, y todas ellas componen entre sí una época y una manera de hacer que permite retornar a un saber artesanal perdido. Se reunieron gracias al azar y a la casualidad, sin que mediara ningún método establecido. Su valor, en su origen no era económico, pues la mayor parte de los instrumentos proceden de una chatarrería de Campo San Pedro, localidad segoviana que linda con Burgos y Guadalajara.

Este archivo material de instrumentos no se presenta como una colección, ya que la gran mayoría de los objetos adquiridos no han sido datados, ni catalogados, ni tampoco se ha indagado exhaustivamente sobre su función, aunque en su mayoría son reconocibles. Todos ellos estaban destinados a ser pasto de fundición. Para Sinaga era urgente rescatarlos y conservarlos, puesto que en ellos se encontraba tanto la sabiduría del herrero como la agónica forma de vida rural.

La propuesta de la muestra no atiende a criterios científicos ni cronológicos ni temáticos. Se trata realmente de una acción artística, discursiva y poética, insertada y camuflada con la colección estable del Museo Etnográfico. Es, en definitiva, un ejercicio expositivo, de interés perceptivo, biográfico y de identidad, ideado como un ensayo que se interroga a sí mismo sobre una utilidad desaparecida. Un dispositivo que, en palabras del propio Fernando Sinaga, “actúa retroactivamente y solo es posible activarlo en su máxima intensidad dentro del conjunto general de la colección del Museo Etnográfico de Castilla y León”.

El autor

Fernando Sinaga nació en Zaragoza, en 1951. Su formación artística transcurre en las ciudades de Zaragoza, Barcelona, Madrid y en los Estados Unidos. Actualmente ejerce como docente en la Facultad de Bellas Artes de Salamanca, ciudad donde vive desde 1984.

La exposición de Sinaga ‘El Desayuno Alemán’ (1986), mostrada en la Galería Villalar de Madrid, reveló la obra de este artista dentro de la escena española de los 80 y desde entonces su trabajo se ha expuesto en diferentes galerías y museos de España, Francia, Bélgica, Alemania y EE. UU. Representó a nuestro país en el Pabellón de España de la Expo de Hannover 2000 y su obra Cuerpo Diamantino fue expuesta en la muestra Arte en España, 1997-2002, así como sus obras de la Colección Arte Contemporáneo del Patio Herreriano en la Sala de Exposiciones Manege de Moscú (2002).

En el año 2002 fue incluido en la exposición celebrada en Nueva York Elevage de pussière and other optical labyrinths en The Annex y en el año 2010 participó en la exposición El ángel exterminador del Palais de Beaux Arts, BOZAR, en Bruselas.

Su exposición Ideas K del MUSAC, en León (2011) se presentó también en el CACGM de Braganza y en el MACA de Alicante en 2013. Ese mismo año su obra se incluyó en la exposición Mínima resistencia. Entre el tardomodernismo y la globalización: prácticas artísticas durante las décadas de los 80 y 90, del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.

Su trayectoria artística ha recibido el Premio Villa de Madrid a la mejor exposición de escultura celebrada en esta ciudad en el año 2001 y el Premio Aragón Goya 2010. Su obra está representada en un sinfín de colecciones privadas y públicas, como en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León o la Fundación Pilar i Joan Miró de Palma de Mallorca.