Los niños son impaciencia y curiosidad continua, cualquier kilómetro es largo y más si lo que les espera son aventuras inolvidables. Convertirse en un caballero de la época medieval o descubrir cómo era la vida en la antigua Roma son ideas que cuadran a la perfección en estas fiestas y todo ello sin salir de la provincia de Palencia.

¿En casa sois fans de los juegos de construcción? Si es así, vuestro plan ideal para estos días navideños es visitar la Villa Romana La Olmeda situada en Pedrosa de la Vega. Este yacimiento cuenta con un gran conjunto de mosaicos de época romana del cual se conservan más de 1.450 metros cuadrados de pavimentos teselados de extraordinario valor artístico a nivel internacional. Un lugar que sin duda, deja con la boca abierta a pequeños y mayores.

En Fuentes de Valdepero encontramos esta fortaleza del siglo XV. Una máquina del tiempo que nos permitirá soñar con aventuras y caballeros medievales. En familia descubriremos, piedra a piedra, las estancias escondidas entre sus muros,  como el patio de armas (donde hoy se encuentra el Archivo de la Diputación),

Si tenemos una familia aventurera, nuestras tres últimas propuestas van a ser las que mejor se adapten a vuestros planes navideños. Situado en Cervera de Pisuerga, el Robledal del Oso es un parque multiaventura donde nos meteremos en la piel de un chimpancé, para el que lo natural es ir de rama en rama.

El Robledal está organizado en varios circuitos adaptados cada uno de ellos a la experiencia y habilidad de los aventureros. Todos ellos cuentan con la supervisión de monitores que nos ayudarán a estar seguros en todo momento para que sólo nos preocupemos de disfrutar esta excitante experiencia.

En pleno corazón de la Montaña Palentina, encontramos un lugar mágico: la Reserva del Bisonte Europeo y el Parque Cuaternario. A dos kilómetros de San Cebrián de Mudá está el punto de partida de esta aventura, el centro de recepción de visitantes, desde allí y a lo largo de una verde pradera y robledal, encontraremos alcanzaremos a ver una manada de auténticos bisontes campando a sus anchas en un paraje de cuento. Una auténtica sorpresa para los más pequeños sacada directamente de la prehistoria.

Aunque con algún repechito que otro, este tramo se convierte en un gran plan para las familias amantes de la bicicleta.  Pedalear por los bellos paisajes de los campos de Castilla mientras seguimos uno de los ramales que el antiguo “Tren Burra” dejó a mediados del XIX es, sin lugar a dudas, algo que merece la pena enseñar a tus hijos.

Desde la dársena canalera de la capital palentina, el camino nos conducirá a lo largo de 5 kilómetros hasta la esclusa 30 del Canal de Castilla donde conecta con una antigua plataforma de la vía ferroviaria. Si nuestro cuerpo y el de los más pequeños aguantan, podremos continuar la senda hasta completar sus casi 30 km de recorrido que pasan por las estaciones de Villamartín, Mazariegos, Baquerín y Castromocho; donde nos espera la línea de meta de este tour familiar.