Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , ,

setas

Según los estudios de la Cátedra de Micología de la Universidad de Valladolid en el Campus de Palencia, dirigidos por Juan Andrés Oria

Estudios de la Cátedra de Micología de la Universidad de Valladolid en el Campus de Palencia han dado a conocer que esta primavera 2018 dará como resultado una cosecha récord. El director de dicha cátedra Juan Andrés Oria de Rueda explica que en las parcelas estudiadas se está comprobando un fuerte incremento de la producción micológica de los matorrales y bosques y especialmente en primavera. En las áreas en donde se investiga la producción de hongos, esto tiene sus consecuencias positivas para los miles de micoturistas, es decir los recolectores recreativos y aficionados que cosechan estas especies y que figuran entre las joyas de la gastronomía europea.

La abundancia de lluvias de marzo a mayo así como las temperaturas suaves han permitido y siguen en distintas regiones una cosecha record de setas de primavera, superando en muchos parajes los 30 kg/ha e incluso los 60 kg/ha. Si bien el otoño anterior fue de producción menor de lo habitual, ha sido sobradamente compensado con esta primavera, que podríamos calificar como récord en algunas especies, como el Boletus pinicola en las repoblaciones de pinos de unos 70-80 años. Se han llegado a cosechar más de 40 kg/ha en algunos pinares de la provincia de Palencia, así como en otras provincias, como León o Ávila. Esta cifra récord es la que se produce durante un año de media en los buenos terrenos, por lo que da idea de la colosal de la producción.

Esta primavera ha sido pródiga en tormentas, incluso de granizo, algo que les viene muy bien a especies de setas como la tana u oronja (Amanita caesarea) y los distintos Boletus. El hecho de que haya habido un récord de rayos en las tormentas en territorio español y se corresponda con un récord de producción de Boletus no es mera coincidencia. Estos fenómenos climatológicos fuertes e imprevistos desencadenan la producción micológica. Especies como las setas blanquillas o perrechicos, seta de cardo, senderillas y rebozuelos también están alcanzando unos niveles de cosecha excelente.

Excelentes perspectivas para las trufas

Pero también estas lluvias y temperaturas han beneficiado extraordinariamente a las encinas y robles productores de las apreciadísimas trufas negras. Las pujantes plantaciones de estos árboles micorrizados con el diamante negro de la cocina están este año en situación inmejorable por lo que se espera buenos rendimientos y calidad para la próxima temporada. Los calveros que producen las trufas en los encinares truferos están en un magnífico estado.

Este año, en abril y mayo han aparecido gran número de las apreciadísimas colmenillas (Morchella esculenta y Morchella deliciosa), conocidas popularmente como manjarrias, cagurrias y piñuelas, que están proliferando sobre todo en las riberas y los encinares calizos de los páramos, acompañadas con los deliciosos hongos de carrasca (Boletus lepidus), más amarillos que los Boletus edulis pero también excelentes comestibles. Las especies de Morchella, como los pucheruelos (Sarcosphaera) son buenas comestibles pero no pueden comerse crudas, por tener sustancias hemolíticas que se destruyen con la cocción, por lo cual si se guisan pierden su toxicidad. La proliferación de “carpaccios” preparados con muchos alimentos podría hacer pensar que se puede hacer lo mismo con todas las setas, pero las citadas deben cocinarse y no comerlas crudas. En los pinares de los páramos aparece también una colmenilla oscura muy apreciada, la Morchella conica, conocida popularmente como piñuela por resultar muy similar a una piña de pino silvestre, en cuyos montes abunda.


El marzuelo (Hygrophorus marzuolus) es una excelente seta comestible que, como su propio nombre indica nos aparece sobre todo durante el mes de marzo, en pinares, hayedos y algunos robledales de suelo ácido en los que forma setales. En los pinares de la montaña se ha retrasado esta primavera hasta los meses de mayo y junio, siempre en terrenos silíceos y muchas veces en los pinares productores del delicioso Boletus pinicola, una de las setas más buscadas y que, además de la temporada otoñal prolifera en primavera, de mayo a junio. En invierno el marzuelo resulta más difícil de localizar, pues crece oculta entre la pinocha, siendo más fácil de observar en los meses de abril y mayo. Muchas veces los animales silvestres como ardillas, corzos y venados comen estos hongos, dejando restos, dando pistas de donde se encuentran los setales de esta deliciosa seta forestal. También en el suelo de los los pinares, pero de las cuestas secas, prolifera en este momento el conocido y rico pucheruelo (Sarcosphaera eximia), que alcanza en esta primavera un tamaño más que notable. Crece en gran número entre la pinocha de las plantaciones de pinos y a veces entre las encinas.

La estrella de las setas primaverales de pradera es el perrechico conocido como setas blanquilla, mansarón o seta fina(Tricholoma georgii), llamada seta de San Jorge por aparecer hacia esta festividad (el 23 de abril), pero sigue fructificando en los pastizales con espinos en suelos calcáreos hasta los calores de junio. La producción en este año 2018 se estima en 400 tm en la comunidad autónoma de Castilla y León.

Unos hongos que están proliferando especialmente en esta primavera en las zonas calizas de Castilla y León son las trufas de verano o de San Juan (Tuber aestivum), asociadas a encinas, robles e incluso hayas, avellanos y estepas negrales. Fructifican a poca profundidad, menos que la trufa negra y agrietan la tierra superficie, por lo que a veces no hace falta ir con un perro o cerdo para su localización, como sí se requiere para la cosecha de las verdaderas trufas.