El 84 % de los españoles sigue fiel a los sabores tradicionales, pero las búsquedas de jengibre y churro se disparan
El 73 % asocia la buena apariencia con un mejor sabor, y el 71 % prefiere reducir la porción antes que renunciar al sabor auténtico
La cultura del sabor en España vive un momento de transformación. Aunque el 84 % de los consumidores españoles mantiene su preferencia por los sabores tradicionales, el interés por nuevos matices gastronómicos como el jengibre o el churro se dispara en las búsquedas online. Así lo revela el informe Taste Tomorrow 2025, un estudio global sobre tendencias en panadería, pastelería y chocolate elaborado a partir de las respuestas de más de 18.000 consumidores en 44 países.
Según los datos, el consumidor actual busca productos que equilibren placer, salud y sostenibilidad, sin renunciar al sabor ni a la autenticidad. La investigación identifica ocho grandes tendencias que marcarán el futuro de la panadería y la pastelería en España: frescura, sabor, textura, atractivo visual, indulgencia, consumo consciente, multicanalidad y salud holística.
El sabor y la frescura siguen reinando
Los españoles continúan priorizando dos factores esenciales: el sabor y la frescura. Mientras que la mayoría sigue fiel a los gustos clásicos —vainilla, cacao, canela o frutas tradicionales—, crece el interés por ingredientes exóticos o con propiedades funcionales como el jengibre, asociado al bienestar y la energía. El churro, símbolo de identidad gastronómica, se reinterpreta ahora en productos de repostería moderna y helados artesanos, lo que explica su auge digital.
Esta dualidad entre lo clásico y lo innovador demuestra que el consumidor no busca romper con sus raíces, sino reinterpretarlas con nuevos matices sensoriales.
Placer sin culpa: la nueva indulgencia consciente
El 69 % de los encuestados declara permitirse “un capricho” con frecuencia, seis puntos más que en 2023. Sin embargo, lo hace desde una indulgencia más consciente, priorizando porciones pequeñas pero auténticas, fieles al sabor real del producto.
El 71 % de los consumidores prefiere disfrutar de una cantidad menor antes que renunciar a la intensidad del sabor. Este cambio refleja una relación más equilibrada con la comida, en la que placer y moderación conviven.
Textura y presentación: el nuevo lenguaje del placer
La textura ha pasado de ser un detalle a convertirse en un criterio esencial de disfrute. El 72 % de los consumidores lo considera un factor clave, y la presentación gana peso: el 73 % de los españoles cree que un producto con buena apariencia tiene mejor sabor, una percepción muy superior a la media europea.
El cuidado estético de los alimentos —desde el glaseado de una tarta hasta la miga de un pan— se ha convertido en una forma de comunicación emocional entre el producto y el consumidor.
“La apariencia ya no es un accesorio, es parte de la experiencia sensorial”, señalan expertos del sector panadero.
Frescura doméstica: el auge de los productos para hornear en casa
Un 59 % de los consumidores valora positivamente los productos precocidos para hornear en casa, asociándolos a la frescura inmediata y la comodidad. Esta tendencia, en crecimiento constante, conecta con el deseo de “volver a lo artesanal” sin renunciar a la practicidad del ritmo urbano.
El concepto de pan recién hecho en cualquier momento se ha convertido en una experiencia emocional más que en un simple hábito de consumo.
Salud holística y sostenibilidad: hábitos consolidados
El interés por la alimentación saludable se consolida como un pilar estable.
El 74 % de los consumidores españoles elige productos por sus beneficios nutricionales, y el 92 % valora positivamente los granos y semillas por su contribución a la salud.
Además, el 77 % quiere conocer el origen de los ingredientes y su proceso de elaboración, mientras que el 76 % se interesa por los métodos agrícolas sostenibles.
Estas cifras confirman que España es un país altamente concienciado con el impacto de la alimentación sobre la salud y el entorno, un enfoque alineado con las políticas de transición agroalimentaria sostenible impulsadas desde la Unión Europea.
El orgullo de lo local
Casi un 80 % de los consumidores prefiere productos locales, auténticos y de calidad. Este sentimiento de identidad gastronómica es un 14 % superior a la media europea. La elección de panaderías, pastelerías o chocolaterías artesanas se convierte así en un acto cultural, de apoyo al entorno rural y a los productores de proximidad.
En un contexto globalizado, el consumidor español busca reconectar con los sabores de su territorio, valorando tanto el origen de los ingredientes como la historia que hay detrás de cada producto.
Ocho tendencias que definirán el futuro del sabor en España
- Frescura y sabor como ejes de decisión de compra.
- Textura como elemento diferenciador.
- Apariencia visual vinculada al placer gustativo.
- Indulgencia consciente, disfrutar sin exceso.
- Salud holística, alimentos con beneficios reales.
- Consumo responsable y trazabilidad de origen.
- Multicanalidad, de la tienda física al entorno digital.
- Orgullo local, productos de cercanía y autenticidad.
Una nueva cultura alimentaria en transformación
La evolución del consumo en España revela un cambio de paradigma: el placer no está reñido con la conciencia.
El consumidor exige productos auténticos, saludables, sostenibles y visualmente atractivos. La clave, como apuntan los expertos, está en escuchar lo que el sabor cuenta de nosotros: nuestras raíces, nuestros valores y nuestro modo de disfrutar la vida.

