El operativo contra incendios contará con 5.075 profesionales
Castilla y León ha presentado la campaña de vigilancia, prevención y extinción de incendios forestales para 2026, que entrará en su fase de máximo despliegue a partir del próximo 12 de junio, coincidiendo con el inicio de la Época de Peligro Alto. El operativo contará con 5.075 profesionales, 35 medios aéreos, 220 cuadrillas terrestres y helitransportadas y una red reforzada de recursos tecnológicos y logísticos destinados a mejorar la capacidad de respuesta frente a los incendios forestales.
La presentación ha tenido lugar en el Centro para la Defensa contra el Fuego, en León, durante una reunión de la Comisión General de Coordinación Territorial presidida por el consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago. En el encuentro, el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha trasladado a los delegados territoriales los detalles de una campaña que se desarrollará inicialmente entre el 12 de junio y el 12 de octubre.
El dispositivo afronta una nueva temporada marcado por el refuerzo de medios humanos y materiales, así como por la incorporación de nuevas tecnologías orientadas tanto a la prevención como a la gestión operativa de las emergencias forestales.
Más medios para afrontar incendios cada vez más complejos
La campaña de 2026 supone un nuevo paso en la estrategia de fortalecimiento del operativo autonómico desarrollada durante los últimos años. El dispositivo estará integrado por 365 autobombas y vehículos pick-up, 40 retenes de maquinaria pesada, 15 puestos de mando avanzados, 15 drones y una red de 322 puestos y cámaras de vigilancia distribuidos por toda la Comunidad.
La Junta ha apostado por ampliar la capacidad de intervención rápida mediante la incorporación de tres nuevas cuadrillas helitransportadas junto a sus correspondientes helicópteros, además del incremento de efectivos terrestres especializados en labores de extinción y prevención.
Estas mejoras responden a la evolución de los incendios forestales registrados en los últimos años, caracterizados por una mayor intensidad, velocidad de propagación y complejidad operativa derivada de fenómenos meteorológicos extremos asociados al cambio climático.
Nuevas cuadrillas y más maquinaria forestal
Entre las novedades más destacadas figura el aumento de los recursos destinados a los trabajos preventivos y de apoyo a la extinción.
El operativo incorpora diez nuevos equipos de bulldozer y doce equipos adicionales de tractores y maquinaria de gradeo y desbroce, destinados al mantenimiento de cortafuegos, pistas forestales y otras infraestructuras de defensa contra incendios.
Asimismo, se suman tres vehículos nodriza y nuevos puestos de mando avanzados que permitirán reforzar la coordinación en intervenciones de gran complejidad.
La ampliación de medios se complementa con la extensión de los periodos de trabajo del personal público y de las empresas colaboradoras hasta los doce meses del año, una medida orientada a reforzar las actuaciones preventivas fuera de la campaña estival.
La tecnología gana protagonismo en la lucha contra el fuego
Uno de los principales ejes de la campaña es la incorporación de herramientas tecnológicas avanzadas para mejorar la detección temprana, el seguimiento de incendios y la toma de decisiones operativas.
Entre ellas destaca la incorporación de once drones equipados con cámaras térmicas, sensores LIDAR y capacidades logísticas, a los que se suman otros cuatro drones pertenecientes a Protección Civil. Estos dispositivos permitirán obtener información en tiempo real sobre la evolución de los incendios y facilitarán las labores de vigilancia y reconocimiento.
La Junta también ha reforzado los sistemas de comunicación mediante tecnología satelital y ha introducido mejoras en las plataformas digitales de seguimiento y gestión de emergencias forestales.
Más videovigilancia forestal
La red autonómica de vigilancia forestal experimentará una importante ampliación durante esta campaña.
La instalación de nuevas cámaras en las provincias de Segovia y Palencia permitirá alcanzar siete provincias cubiertas por sistemas de videovigilancia permanente. La incorporación de 62 nuevas cámaras eleva a 162 el número total de dispositivos integrados en la red autonómica, todos ellos monitorizados de forma ininterrumpida desde los centros provinciales de mando.
Esta infraestructura facilita la detección temprana de columnas de humo y permite una respuesta más rápida durante las primeras fases de un incendio, momento decisivo para evitar grandes superficies afectadas.
Los datos de 2026 reflejan una campaña estable hasta el momento
Durante la presentación, Suárez-Quiñones dio a conocer el balance provisional correspondiente al periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de mayo.
En esos cinco primeros meses del año se han registrado 633 incendios forestales, de los cuales 526 fueron conatos, lo que representa aproximadamente el 83 % del total. La Comunidad no ha registrado ningún gran incendio forestal durante este periodo. Desde el pasado 27 de mayo permanece activada la Época de Peligro Medio.
Los datos ponen de manifiesto la importancia de la detección rápida y de la intervención temprana, factores determinantes para evitar que los fuegos alcancen grandes dimensiones.
INFOCAL marca el nuevo marco de actuación
La campaña de este año se desarrollará bajo el nuevo Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales de Castilla y León (INFOCAL), aprobado mediante el Decreto 6/2025.
Este documento establece los criterios organizativos y operativos para la gestión de emergencias forestales e incorpora nuevos procedimientos de clasificación, seguimiento y coordinación de incendios.
Además, la Junta ha puesto a disposición de las entidades locales nuevas herramientas digitales para facilitar la elaboración de planes municipales de emergencia y guías de actuación en zonas especialmente expuestas al riesgo de incendios forestales. Actualmente existen 385 guías técnicas municipales y 178 planes locales registrados en el marco del INFOCAL.
Prevención durante todo el año
La Administración autonómica mantiene una estrategia basada en la prevención permanente mediante tratamientos selvícolas, mantenimiento de infraestructuras forestales y actuaciones en las áreas próximas a núcleos de población.
Estas labores se desarrollan a través de cuadrillas especializadas, maquinaria forestal y programas específicos ejecutados en colaboración con las diputaciones provinciales mediante el Plan de Empleo Forestal Local.
A ello se añaden nuevas herramientas de análisis basadas en inteligencia artificial, sistemas avanzados de predicción del riesgo y seguimiento satelital de los combustibles forestales, desarrollados en colaboración con el ITACyL y la Universidad de León.
El 92 % de los incendios tienen origen humano
Durante su intervención, el consejero de Medio Ambiente recordó que el 92 % de los incendios forestales registrados en Castilla y León tienen origen humano, ya sea por negligencia, accidente o intencionalidad.
Por ello, hizo un llamamiento a la responsabilidad ciudadana durante las labores agrícolas y forestales propias de estas fechas y apeló a la colaboración de la población para prevenir comportamientos de riesgo y denunciar posibles actuaciones intencionadas.
La Consejería recomienda extremar las precauciones durante la cosecha del cereal en jornadas de altas temperaturas y viento, utilizar con prudencia herramientas capaces de generar chispas, evitar hogueras fuera de espacios autorizados y mantener limpios de vegetación seca los entornos de viviendas, urbanizaciones e infraestructuras.

Una red coordinada para proteger el territorio
El operativo autonómico mantiene una coordinación permanente con la Agencia de Protección Civil y Emergencias, el servicio 112, la Administración General del Estado, las diputaciones provinciales, los ayuntamientos y las comunidades autónomas limítrofes. También continúa la colaboración transfronteriza con Portugal para afrontar situaciones de simultaneidad y grandes emergencias forestales.
La campaña de 2026 refuerza así un modelo basado en la prevención, la anticipación y la respuesta coordinada ante uno de los principales riesgos ambientales que afronta Castilla y León durante los meses de verano.







Deja un comentario