El V Concurso de Vinos Artesanales premia a elaboradores de Baltanás, Villaumbrales y Fuensaldaña.

Fernando Arenas, Jesús Gonzalo Rodríguez, los hermanos Toquero Infante e Ismael Hernanz obtienen los principales galardones de un certamen que reivindica la elaboración tradicional de vino en Castilla y León

El Centro Cultural El Silo de Torquemada acogió este viernes la entrega de premios del V Concurso de Vinos Artesanales, una iniciativa impulsada por el centro tecnológico Itagra en colaboración con la Diputación de Palencia para reconocer el trabajo de quienes mantienen viva la elaboración tradicional de vino en el ámbito rural. Fernando Arenas Castroviejos, de Baltanás; Jesús Gonzalo Rodríguez, de Villaumbrales; los hermanos Toquero Infante, también de Baltanás; e Ismael Hernanz Guerra, de Fuensaldaña (Valladolid), fueron los ganadores de las principales categorías de esta edición.

El certamen, dirigido a elaboradores que producen vino de forma artesanal y sin finalidad comercial, ha experimentado un crecimiento sostenido desde su creación en 2022, tanto en participación como en calidad de las muestras presentadas.

Torquemada reúne a elaboradores y expertos del vino tradicional

La gala congregó a participantes, profesionales del sector vitivinícola y representantes institucionales en una jornada concebida para poner en valor una práctica que forma parte de la identidad cultural de numerosos municipios de Castilla y León.

La apertura corrió a cargo del alcalde de Torquemada, Jorge Domingo Martínez Antolín, mientras que la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén, participó en la bienvenida institucional.

La programación incluyó además la conferencia titulada Vinos con alma; personalidad en cada elaboración, impartida por el enólogo Rubén Montero, de Bodegas Señorío de Valdesneros, así como la proyección de un vídeo conmemorativo dedicado al quinto aniversario del concurso.

Una iniciativa nacida del trabajo de laboratorio

La creación del certamen tiene su origen en la actividad desarrollada por el laboratorio de Itagra.

El incremento progresivo de muestras procedentes de elaboraciones tradicionales llevó al equipo técnico a plantear una iniciativa que sirviera para visibilizar a quienes continúan elaborando vino mediante métodos artesanales y conservan una parte importante del patrimonio vitivinícola de la provincia.

La convocatoria se articula a través de un sistema de recepción y codificación de muestras que garantiza el anonimato de los participantes durante todo el proceso de evaluación.

Un proceso de cata basado en el anonimato y el rigor técnico

Todos los vinos presentados son sometidos a un proceso de análisis y valoración sensorial mediante paneles de cata especializados.

En esta quinta edición participaron enólogos, sumilleres, profesionales del sector y aficionados procedentes de distintos puntos de Castilla y León y de la Comunidad de Madrid.

Las sesiones de evaluación permitieron seleccionar a los finalistas de cada categoría y determinar posteriormente los vinos premiados.

El procedimiento persigue garantizar la objetividad de las valoraciones y reconocer exclusivamente la calidad de las elaboraciones presentadas.

Los mejores vinos artesanales de 2026

En la categoría de Mejor Vino Rosado o Clarete, el primer premio fue para Fernando Arenas Castroviejos, de Baltanás. La segunda posición correspondió a Felipe Villameriel Bahíllo, de Revenga de Campos, mientras que Jesús Burgos Bahíllo, también de Revenga de Campos, obtuvo el tercer puesto.

En la modalidad de Mejor Vino Tinto Joven, el ganador fue Jesús Gonzalo Rodríguez, de Villaumbrales. Óscar Alonso Vallejo, de Santa Cruz de Boedo, consiguió la segunda posición y Eladio Lantada Zarzosa, de Támara de Campos, completó el podio.

La categoría de Mejor Vino Tinto Crianza reconoció el trabajo de los hermanos Toquero Infante, de Baltanás, que obtuvieron el primer premio. José Martín Sahagún del Río, de Santillana de Campos, fue segundo, mientras que Honorio Brezo Bravo, de Tariego de Cerrato, logró el tercer puesto.

Por último, el galardón al Mejor Vino Elaborado en Castilla y León recayó en Ismael Hernanz Guerra, de Fuensaldaña (Valladolid). Julio Pardo Román, de Villalón de Campos, obtuvo la segunda posición y Alfonso Martín Pedrosa, de Trigueros del Valle, la tercera.

Un patrimonio ligado a los pueblos

El concurso pone el foco en una actividad que continúa presente en numerosas localidades de Castilla y León, donde pequeñas producciones familiares mantienen formas de elaboración transmitidas de generación en generación.

Más allá del reconocimiento a la calidad de los vinos, la iniciativa busca destacar el valor cultural, social y patrimonial de estas prácticas, estrechamente vinculadas a la historia de las comarcas vitivinícolas del territorio.

La elaboración artesanal de vino constituye, en muchos casos, una manifestación de identidad local y una expresión de la relación histórica entre la población rural y el cultivo de la vid.

Cinco años impulsando la cultura vitivinícola

La celebración de esta quinta edición confirma la consolidación de un proyecto que ha logrado reunir a elaboradores de diferentes puntos de la provincia y de otras zonas de Castilla y León.

Desde su puesta en marcha, el certamen ha contribuido a visibilizar una realidad productiva poco conocida fuera del ámbito local y a generar espacios de encuentro entre aficionados, expertos y productores.

La gala concluyó con una degustación de vinos de la tierra y productos gastronómicos de la zona, en un acto que sirvió para reconocer el trabajo de quienes continúan preservando una tradición profundamente arraigada en el medio rural.

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