La Denominación de Origen participa por tercer año consecutivo en el festival vallisoletano, que amplía esta edición su formato de uno a tres días. Un wine bar reunirá referencias de 12 bodegas y mostrará una oferta que, junto a los tintos, incorpora seis rosados y dos blancos.
La D.O. Ribera del Duero llevará 16 vinos de 12 bodegas a la tercera edición de Cosquín Rock España, que se celebrará del 28 al 30 de agosto en Pingüinos Arena, en Valladolid. La Denominación contará durante las tres jornadas con un wine bar propio en el que convivirán tintos, rosados y blancos, una selección que permite presentar ante el público del festival una imagen más amplia de una región históricamente identificada con sus vinos tintos.
La participación coincide con el principal cambio experimentado por Cosquín Rock desde su llegada a España en 2024. El festival pasa este año de una única jornada a tres días con perfiles musicales diferenciados. El viernes se concentrará en el rock con Kaiser Chiefs, M-Clan, Puño Dragón o Whisky Caravan; el sábado estará dedicado principalmente a la electrónica con Paul Kalkbrenner y Claptone; y el domingo cerrará con propuestas como Ultraligera y Comandante Twin.
La transformación amplía también el tiempo de convivencia entre música, gastronomía y vino. Ribera del Duero participa en Cosquín desde su primera edición española, celebrada en Valladolid en septiembre de 2024, cuando ya instaló un espacio de degustación dentro del recinto.

Ocho tintos, seis rosados y dos blancos
La selección de 2026 estará formada por ocho tintos, seis rosados y dos blancos, una distribución significativa para una D.O. cuya notoriedad comercial continúa ligada fundamentalmente al Tempranillo y a sus vinos tintos de guarda.
Los dos blancos serán Monte Pinadillo 2024, de Bodega San Roque de la Encina, y Feliz 2025, de Feliz Compañía Vinícola. Los rosados llegarán de San Roque de la Encina, Malacuera, Raíz y Quesos Páramo de Guzmán, Bodegas y Viñedos Neo, Legaris y Sociedad Vinícola Villalba. La representación tinta incluirá referencias de San Roque de la Encina, Grupo Yllera, Raíz y Quesos Páramo de Guzmán, S. Arroyo, Valparaíso, Viña Mayor, Neo y Protos, según la selección facilitada por el Consejo Regulador.
La presencia de blancos resulta especialmente interesante para entender la evolución reciente de Ribera del Duero. La Denominación comenzó a comercializar oficialmente vinos blancos amparados a finales de 2019, después de incorporar esta tipología a su pliego de condiciones, con la Albillo Mayor como principal variedad blanca autorizada.
Desde entonces, blancos y rosados han ido ganando espacio en las acciones dirigidas a presentar la diversidad de la D.O. El propio Consejo Regulador eligió este año un blanco de Albillo Mayor, un rosado y tres tintos entre sus cinco vinos institucionales de 2026.
El ‘wine bar’ reunirá 16 referencias de 12 bodegas: ocho tintos, seis rosados y dos blancos.
La oferta encaja con la clasificación actual de la Denominación, que ampara tintos jóvenes y con diferentes periodos de envejecimiento, además de rosados y blancos tanto jóvenes como elaborados o envejecidos en barrica. Más de 300 bodegas comercializan actualmente vinos bajo su sello.
El festival como escaparate fuera del circuito del vino
La presencia en Cosquín forma parte de una estrategia más amplia con la que Ribera del Duero ha llevado durante años sus vinos a contextos culturales alejados de las ferias estrictamente vitivinícolas. Música, cine y gastronomía han servido para acercar las bodegas a consumidores que probablemente no acudirían a una cata profesional o a un salón especializado.
El modelo cuenta en Valladolid con otros ejemplos recientes. El pasado mayo, la D.O. participó en Vino + Tapas con 20 vinos de otras tantas bodegas, entre tintos, rosados y blancos, dentro de una programación que combinaba gastronomía y actuaciones musicales en la Acera de Recoletos.
En Cosquín, esa relación se traslada directamente al recinto del concierto. La intención consiste en que el vino forme parte de los tiempos intermedios de un festival cuyo público cambia además considerablemente de una jornada a otra.
«Durante tres días, públicos con gustos musicales muy distintos podrán encontrarse también con la riqueza de nuestros vinos. Queremos que cada copa forme parte de la experiencia del festival y muestre una denominación viva, abierta y profundamente vinculada a la cultura», señala Enrique Pascual, presidente del Consejo Regulador, en la información difundida para esta edición.
La ubicación añade otra conexión territorial. Pingüinos Arena se encuentra en Valladolid, una de las cuatro provincias que integran la zona de producción de Ribera del Duero junto con Burgos, Segovia y Soria. La Denominación se extiende por más de un centenar de municipios de la cuenca del Duero.a de su contexto habitual y, sobre todo, para mostrar que hoy dentro de la misma contraetiqueta caben bastante más colores que el rojo.








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