Las indemnizaciones de la campaña 2026 han comenzado casi un mes antes que en los últimos ejercicios por el adelanto de la vendimia.

Jornada técnica en Valladolid sobre alternativas sostenibles para la gestión de podas de viñedo: bioeconomía, biochar, créditos de carbono y usos innovadores en AGROVID.
Viñedo sin podar. E.DUQUE

Agroseguro ha iniciado el pago de las indemnizaciones correspondientes a los daños sufridos por el viñedo de vinificación durante la campaña 2026 con un primer abono de 15,1 millones de euros, adelantando casi un mes el calendario habitual de los últimos años. Las altas temperaturas registradas durante la primavera y el verano han anticipado la maduración y la vendimia en las áreas más tempranas, lo que también ha permitido concluir antes las evaluaciones de daños y comenzar los pagos desde el 10 de septiembre.

El grueso de esta primera transferencia se concentra en Castilla-La Mancha, con 13,7 millones de euros, fundamentalmente en Ciudad Real, que recibe 5,1 millones; Albacete, con 4,2 millones, y Cuenca, con 4,1. Otro millón corresponde a explotaciones de la Comunidad Valenciana y la cantidad restante se distribuye entre otras zonas productoras donde la recolección ha avanzado con mayor rapidez.

La cifra constituye únicamente el primer tramo de la campaña. Agroseguro mantiene una estimación próxima a los 50 millones de euros en indemnizaciones por siniestros en uva de vino durante 2026, aunque advierte de que el balance definitivo dependerá de las tasaciones pendientes y del avance de la vendimia en las zonas de producción más tardía.

Adelanto

El calendario de pagos refleja directamente la precocidad de la campaña vitícola.

En 2025 las primeras indemnizaciones comenzaron a abonarse durante la última semana de septiembre, mientras que en 2023 y 2024 hubo que esperar hasta la primera semana de octubre. Este año, el primer pago se ha efectuado el 10 de septiembre, prácticamente tres semanas antes que en el ejercicio anterior y cerca de un mes antes que dos campañas atrás.

Ese desplazamiento tiene su origen en las elevadas temperaturas acumuladas durante primavera y verano, que han anticipado la maduración en numerosas áreas vitícolas. Una vendimia más temprana permite cerrar antes las declaraciones de siniestro y las tasaciones en las parcelas ya recolectadas, de forma que también se acorta el intervalo entre el daño y el cobro.

El adelanto resulta especialmente significativo porque el seguro agrario liquida las indemnizaciones una vez que el daño ha podido ser evaluado y se han completado los procedimientos correspondientes. Cuando el ciclo productivo termina antes, también puede adelantarse parte de ese proceso.

Heladas

Las heladas aparecen como la principal causa de los siniestros registrados en el viñedo durante 2026. Agroseguro señala especialmente los episodios ocurridos en áreas del interior peninsular a finales de marzo y principios de abril, cuando buena parte de las cepas comenzaba a entrar en fases vegetativas sensibles.

A esas bajas temperaturas se añadió otro episodio tardío a mediados de mayo.

El impacto de una helada depende del momento fenológico en el que sorprenda a la planta. Cuando las yemas han comenzado a abrirse o los brotes están desarrollándose, temperaturas suficientemente bajas pueden dañar los tejidos jóvenes y reducir la producción potencial mucho antes de que el racimo complete su desarrollo.

La campaña ha acumulado además tormentas acompañadas de pedrisco durante la primavera y el comienzo del verano, junto con declaraciones relacionadas con sequía en viñedos de secano, lluvia, inundaciones y viento. Agroseguro incluye estos riesgos dentro de las coberturas disponibles para la uva de vinificación, aunque su alcance concreto depende de la modalidad contratada y de las condiciones de cada póliza.

Pedrisco

El granizo presenta una particularidad frente a otros daños climáticos porque puede afectar en apenas unos minutos a una parcela que había completado buena parte de su ciclo productivo sin incidencias relevantes.

Los impactos pueden lesionar hojas, pámpanos y bayas, reducir directamente la cosecha y abrir heridas que complican posteriormente el estado sanitario del fruto. La intensidad, el tamaño del granizo, el momento de la campaña y la proximidad a la vendimia determinan buena parte del efecto final sobre producción y calidad.

En el sistema de seguro agrario, la forma de valorar y cubrir los distintos riesgos varía según la modalidad elegida. La documentación de ENESA distingue módulos que evalúan determinados daños por parcela y otros que utilizan referencias de explotación, por lo que resulta incorrecto interpretar cualquier siniestro climático como una cobertura idéntica para todos los asegurados.

Deja un comentario

sobre nosotros

aGrural es tu medio de comunicación digital especializado en información sobre agricultura, ganadería, desarrollo rural y actualidad del sector agroalimentario y gastronómico en España

Explora más

Descubre más desde ag actualidad rural

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo