UPA celebra la publicación de la orden que permitirá aplicar deducciones del 35 % en el gasóleo agrícola y del 15 % en los fertilizantes, además de una reducción general del rendimiento neto del 10 %. La organización estima que las medidas supondrán un ahorro fiscal superior a 600 millones de euros para el conjunto del sector agrario.
Los agricultores y ganaderos españoles que tributan por el sistema de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), conocido como régimen de módulos, podrán beneficiarse de nuevas reducciones fiscales por la adquisición de gasóleo agrícola y fertilizantes en la declaración correspondiente al ejercicio 2026. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha celebrado este 22 de octubre la publicación de la orden que contempla estas medidas, cuyo impacto económico estima en más de 600 millones de euros para el conjunto del sector.
La disposición permitirá minorar el rendimiento neto previo un 35 % por las compras de gasóleo agrícola y un 15 % por las adquisiciones de fertilizantes, dos de los principales componentes de los costes de producción de numerosas explotaciones. A estas reducciones específicas se añadirá una rebaja general del 10 % del rendimiento neto para las actividades agrarias acogidas a este régimen tributario.
La organización agraria ha destacado el alcance de una decisión que afectará a un sistema de tributación ampliamente utilizado en el campo español y al que, según sus datos, están acogidos alrededor de 800.000 contribuyentes. La aplicación de estas medidas se reflejará en la próxima campaña de la Renta, cuando los profesionales del sector presenten sus declaraciones correspondientes al ejercicio fiscal de 2026.
Fiscalidad agraria
Las reducciones aprobadas inciden sobre dos partidas especialmente relevantes para la actividad agrícola. El gasóleo constituye un recurso indispensable para el funcionamiento de tractores, cosechadoras y otra maquinaria utilizada en las labores del campo, mientras que los fertilizantes representan uno de los gastos habituales en la producción vegetal.
La importancia de ambos suministros dentro de la estructura de costes explica que su tratamiento fiscal tenga una repercusión directa sobre la rentabilidad de las explotaciones, especialmente en aquellas actividades que requieren un consumo elevado de combustible o una utilización intensiva de abonos.
En el régimen de estimación objetiva, el rendimiento de las actividades agrarias se determina mediante índices y criterios establecidos por la normativa tributaria. Las minoraciones previstas para el gasóleo y los fertilizantes permiten reducir el rendimiento neto previo calculado conforme a este sistema, mientras que la reducción general del 10 % se aplica sobre el rendimiento neto en los términos establecidos para las actividades agrarias.
Por tanto, los porcentajes anunciados se refieren a reducciones en el cálculo del rendimiento fiscal y deben distinguirse de una devolución directa de esos mismos porcentajes sobre el importe de las facturas.
Reivindicación
UPA ha vinculado la aprobación de estas medidas con las negociaciones mantenidas durante las últimas semanas con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Según ha recordado la organización, la propuesta fue planteada en la reunión celebrada el pasado 22 de septiembre entre los representantes del sector y la cúpula ministerial.
La entidad había insistido posteriormente en la necesidad de recuperar estas ventajas fiscales para aliviar la presión económica que soportan las explotaciones agrícolas y ganaderas. Hace apenas unos días volvió a reclamar su activación, antes de conocerse la publicación de la orden.
«Lo hemos conseguido», ha manifestado UPA al valorar una decisión que considera resultado de las reivindicaciones trasladadas al Gobierno y que, según sus estimaciones, permitirá reducir la tributación del sector en más de 600 millones de euros.
La organización recuerda que estas minoraciones ya se aplicaron en 2024 como respuesta a la crisis de costes de producción derivada de la guerra en Ucrania, que afectó especialmente a los precios de la energía y de los fertilizantes.
La recuperación de este tratamiento fiscal para el ejercicio 2026 supone, por tanto, la continuidad de una herramienta utilizada anteriormente para atender las dificultades económicas de agricultores y ganaderos.
Explotaciones
La repercusión de las medidas dependerá de las características de cada explotación, de su actividad productiva, de los gastos realizados y de las condiciones particulares de tributación de cada contribuyente. Su aplicación se circunscribe a los profesionales acogidos al sistema de módulos, por lo que las explotaciones que tributan mediante otros métodos de estimación quedan fuera del alcance específico de las reducciones anunciadas.
Para los agricultores y ganaderos incluidos en este régimen, las compras de combustible y fertilizantes realizadas durante el ejercicio tendrán relevancia en el cálculo del rendimiento sujeto a tributación, junto con la reducción general establecida para las actividades agrarias.
UPA considera que la decisión permitirá mejorar el tratamiento fiscal de dos gastos esenciales para la producción y contribuirá a aliviar la carga económica de miles de explotaciones españolas. La organización ha destacado especialmente que la medida recupera un mecanismo ya utilizado en ejercicios anteriores y responde a una de las peticiones que había trasladado al Ministerio de Agricultura durante las negociaciones de septiembre.
La aplicación efectiva de las reducciones se producirá en la campaña de declaración del IRPF correspondiente a 2026, cuando los contribuyentes acogidos al régimen de estimación objetiva puedan incorporar las minoraciones previstas conforme a la normativa tributaria.






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