Investigadores del Instituto de Ganadería de Montaña concluyen que el aceite de gusano de la harina puede sustituir a grasas tradicionales en pequeñas proporciones
Un equipo del Instituto de Ganadería de Montaña ha confirmado el potencial del aceite obtenido del insecto Tenebrio molitor, conocido como gusano de la harina, como ingrediente en la alimentación de corderos. El estudio, desarrollado mediante técnicas in vitro, apunta a que su uso en bajas proporciones podría reemplazar a grasas vegetales convencionales sin afectar negativamente a la digestión en el rumen.
El trabajo, publicado en la revista Animal Feed Science and Technology, se enmarca en la búsqueda de alternativas más sostenibles para la nutrición animal, en un contexto marcado por la competencia entre alimentación humana y ganadera, así como por la necesidad de reducir el impacto ambiental del sector.
Una alternativa con menor impacto y mayor eficiencia
Los aceites procedentes de insectos se perfilan como una opción interesante por su eficiencia productiva. Requieren menos recursos que otras materias primas y están menos expuestos a la volatilidad de los mercados internacionales, lo que los convierte en una posible solución para estabilizar costes en la alimentación animal.
En este estudio, los investigadores compararon el aceite de Tenebrio molitor con dos fuentes habituales en los piensos: el aceite de soja y los ácidos grasos derivados de palma. El análisis se centró en procesos clave del sistema digestivo de los rumiantes, especialmente en el rumen, donde los microorganismos transforman los nutrientes.

Resultados comparables a los aceites tradicionales
Uno de los aspectos evaluados fue la biohidrogenación ruminal, un proceso que influye tanto en el rendimiento del animal como en la calidad de la carne. Los resultados mostraron que el aceite de insecto modula este proceso de forma similar al aceite de soja, lo que refuerza su viabilidad como sustituto.
Además, el estudio incluyó una caracterización detallada del perfil lipídico del aceite de Tenebrio molitor. Se identificaron ácidos grasos poco habituales que, aunque presentes en pequeñas cantidades, podrían contribuir a mejorar la calidad nutricional de la carne producida.
Sin impacto negativo en la digestión
En términos de fermentación ruminal, los resultados no evidenciaron efectos adversos. El comportamiento digestivo fue comparable al observado con las grasas convencionales, lo que indica que la incorporación de este ingrediente no compromete el funcionamiento del sistema digestivo de los animales.
Los investigadores señalan que una inclusión en torno al 2 % en la dieta podría ser suficiente para obtener estos beneficios, aunque advierten de la necesidad de confirmar estos resultados en estudios in vivo antes de su aplicación generalizada.
Hacia una ganadería más sostenible
Este avance abre nuevas posibilidades para la formulación de piensos más sostenibles y menos dependientes de materias primas tradicionales. El uso de insectos en la alimentación animal se alinea con los principios de la economía circular y responde a los desafíos actuales del sector agroganadero, especialmente en términos de eficiencia y sostenibilidad.








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