El serotipo 8 se ha detectado en una explotación bovina de Meira mediante la comunicación de sospechas por parte de los ganaderos. Es el tercer foco registrado este año en Galicia tras los dos casos notificados en A Coruña.
La Xunta de Galicia ha comunicado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la detección de un foco de lengua azul del serotipo 8 en una explotación de ganado bovino situada en el municipio lucense de Meira. Se trata de la primera confirmación de esta variante en la provincia de Lugo durante 2026 y del tercer foco registrado este año en la Comunidad gallega.
El caso ha sido localizado mediante vigilancia pasiva, después de que los responsables de la explotación comunicaran la presencia de síntomas compatibles con la enfermedad a los servicios veterinarios. La notificación se integra en el programa anual de seguimiento desarrollado por la Consellería del Medio Rural.
Galicia suma tres focos desde el final del invierno
La confirmación de Meira llega después de los dos focos comunicados a comienzos de julio en explotaciones de la provincia de A Coruña. Aquellos casos fueron los primeros detectados en Galicia y en España durante 2026 desde la finalización, en abril, del periodo invernal considerado libre de circulación del insecto vector.
La lengua azul se transmite principalmente mediante la picadura de pequeños mosquitos del género Culicoides. La actividad de estos insectos aumenta con las temperaturas y condiciona la distribución estacional de la enfermedad.
El foco de Lugo debe notificarse oficialmente por ser el primer caso del serotipo 8 registrado este año en la provincia. La comunicación permite actualizar la situación epidemiológica y orientar las medidas de vigilancia, vacunación y control aplicadas en las explotaciones.
Los ganaderos comunicaron las sospechas
La detección se produjo gracias al aviso trasladado por los responsables de la ganadería afectada. Esta vigilancia pasiva complementa los controles y análisis realizados por la Administración y resulta esencial para localizar con rapidez posibles casos clínicos.
La Xunta recuerda la obligación de comunicar a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha observada en bovinos, ovinos u otros animales susceptibles. La aparición de fiebre, inflamaciones, lesiones en la boca, dificultades respiratorias, abortos o cambios bruscos en el estado general requiere valoración profesional.
La rapidez del aviso facilita la toma de muestras, la confirmación en laboratorio y la adopción de medidas para conocer el alcance del foco y reducir el riesgo de propagación.
El serotipo 8 ya circuló en Galicia durante 2025
Los serotipos 3 y 8 estuvieron presentes en las cuatro provincias gallegas durante 2025. El serotipo 4, en cambio, no fue detectado en la Comunidad, una situación que la Consellería relaciona con las campañas de vacunación obligatoria desarrolladas durante los años anteriores.
La existencia de diferentes serotipos condiciona la prevención, puesto que la inmunidad frente a uno de ellos no garantiza protección ante los demás. La elección de las vacunas debe adaptarse, por tanto, a las variantes presentes o con riesgo de circulación en cada territorio.
Desde el inicio del periodo de actividad vectorial del 1 de abril de 2025, la enfermedad se ha extendido por buena parte de la España peninsular, con una incidencia destacada de los serotipos 3 y 8.
La vacunación es voluntaria desde 2025
España dejó de aplicar en 2025 un programa nacional de erradicación basado en la vacunación obligatoria. Desde entonces, la inmunización se realiza con carácter voluntario, salvo que las autoridades adopten medidas específicas ante una situación sanitaria concreta.
La Xunta continúa recomendando la vacunación de bovinos y ovinos como instrumento para proteger a los animales y contener el avance de la enfermedad. Las vacunas pueden adquirirse a través de los canales habituales de medicamentos veterinarios con la correspondiente prescripción.
La inmunización disminuye el riesgo de aparición de cuadros clínicos graves y limita las pérdidas derivadas de la mortalidad, los abortos, la reducción de la producción y las restricciones aplicables al movimiento de animales.
Galicia mantiene la distribución gratuita de dosis
La Consellería del Medio Rural continúa distribuyendo gratuitamente vacunas frente al serotipo 4 para ganado bovino y ovino.
La Administración gallega facilita también dosis frente a los serotipos 3 y 8 destinadas al ganado ovino. Esta especie suele presentar manifestaciones clínicas más intensas y una mayor mortalidad que el bovino, aunque las vacas también pueden enfermar y sufrir consecuencias productivas y reproductivas.
La disponibilidad de vacunas debe acompañarse de una planificación ajustada al calendario, puesto que los animales necesitan completar la pauta y desarrollar inmunidad antes de alcanzar una protección adecuada.
La protección debe adaptarse a cada explotación
La conveniencia de vacunar y la selección del preparado deben valorarse con el veterinario responsable de la explotación. Entre los factores que influyen figuran la localización, las especies presentes, la situación epidemiológica, el destino de los animales y los movimientos previstos.
Las ganaderías que trasladan animales a otros territorios o países deben prestar especial atención a los requisitos sanitarios exigidos en destino. La vacunación y la documentación correspondiente pueden resultar determinantes para autorizar determinados desplazamientos.
El seguimiento individual de las pautas evita que queden animales parcialmente inmunizados y permite organizar las revacunaciones cuando sean necesarias.
El control del vector completa la prevención
La transmisión depende de insectos que se reproducen en ambientes húmedos con materia orgánica. Por este motivo, la Xunta recomienda reducir los lugares favorables para su desarrollo dentro y alrededor de las instalaciones ganaderas.
La acumulación de agua, estiércol, barro y restos orgánicos puede favorecer la presencia de vectores. La limpieza periódica, el mantenimiento de drenajes y la correcta gestión de residuos contribuyen a limitar estos puntos de reproducción.
La desinsectación de los animales, las naves y los vehículos de transporte constituye otra de las medidas recomendadas. Los productos deberán utilizarse de acuerdo con sus indicaciones y bajo supervisión profesional para garantizar su eficacia y seguridad.
Estas actuaciones reducen la exposición, aunque no ofrecen una protección absoluta. La movilidad de los insectos y su dependencia de las condiciones meteorológicas obligan a combinar bioseguridad, vacunación y vigilancia clínica.
El ovino presenta una mayor vulnerabilidad clínica
La lengua azul puede afectar a diferentes especies de rumiantes, pero sus consecuencias clínicas suelen ser más graves en el ganado ovino.
Las explotaciones pueden registrar fiebre, inflamación de la cabeza, lesiones en la boca, problemas respiratorios, cojeras, pérdida de condición corporal, abortos y mortalidad. La intensidad depende del serotipo, la inmunidad previa, la edad y el estado sanitario de los animales.
En el ganado bovino, la infección puede cursar con signos más leves o pasar inadvertida, aunque también puede provocar alteraciones reproductivas, descenso de la producción y problemas generales de salud.
Esta diferencia explica que la distribución gratuita frente a los serotipos 3 y 8 se concentre en Galicia en las explotaciones ovinas, sin excluir la recomendación de proteger también al ganado bovino.
La vigilancia debe mantenerse durante el verano
La confirmación del foco de Meira coincide con el periodo de mayor actividad del vector. Las temperaturas estivales favorecen su presencia y elevan la posibilidad de transmisión entre explotaciones próximas.
Los servicios veterinarios deberán seguir la evolución de la explotación afectada y analizar posibles sospechas en el entorno. La identificación temprana permite conocer qué serotipos circulan y ajustar las medidas de prevención.
La aparición de tres focos en Galicia durante julio confirma la necesidad de mantener la observación clínica y los protocolos de bioseguridad durante los próximos meses.
El foco no implica una expansión generalizada en Lugo
La detección de un caso en una explotación concreta confirma la presencia del serotipo 8 en la provincia, aunque por sí sola no permite determinar el grado de circulación en el conjunto del territorio lucense.
Los resultados de la vigilancia, las nuevas comunicaciones de sospechas y los análisis de laboratorio permitirán comprobar si existen más explotaciones afectadas.
La información epidemiológica deberá actualizarse a medida que avance la temporada del vector. Las decisiones sobre vacunación, movimientos y controles se adoptarán en función de esa evolución y de las instrucciones de las autoridades veterinarias.








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