Fundación Global Nature ha articulado una red de explotaciones ganaderas que supera ya las 20.000 hectáreas bajo prácticas de manejo regenerativo en Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Comunidad Valenciana.
La iniciativa, prevista hasta 2028 dentro del proyecto Pastoreo Ibérico por la Biodiversidad, combina formación, asesoramiento y seguimiento ambiental para analizar cómo la planificación del ganado puede mejorar los pastos y mantener explotaciones económicamente viables.
La red da continuidad a una primera fase desarrollada entre 2022 y 2024 en ocho explotaciones y 11.159 hectáreas, donde se manejaron 5.540 animales, fundamentalmente caprinos. La segunda etapa se ha ampliado a 15 explotaciones piloto y pretende medir servicios ecosistémicos, mejorar el bienestar animal, reducir determinados insumos químicos y avanzar en la trazabilidad de una cadena de cuero procedente de ganadería regenerativa.
El trabajo español forma parte del Regenerative Fund for Nature, impulsado inicialmente por Conservation International y Kering. El fondo supera actualmente los 1,1 millones de hectáreas de tierras agrícolas y pastizales incluidas en sus proyectos internacionales y mide sus resultados mediante seis ámbitos, salud del suelo, biodiversidad, clima, agua, medios de vida y bienestar animal.

El pastoreo se planifica también por el tiempo de descanso
El concepto de ganadería regenerativa reúne diferentes prácticas y carece de una receta única aplicable a todas las explotaciones. En el proyecto peninsular, el trabajo se centra especialmente en rotar el ganado, planificar dónde y cuándo pasta y respetar periodos de recuperación suficientes antes de que los animales regresen a una parcela.
La diferencia respecto a un movimiento continuo o poco planificado del rebaño reside precisamente en utilizar la presión ganadera como herramienta de gestión. El ganado consume biomasa, incorpora materia orgánica mediante las deyecciones y modifica la estructura de la vegetación, mientras los periodos posteriores sin animales permiten recuperar el pasto.
Fundación Global Nature analiza esos efectos mediante su Observatorio de la Biodiversidad Agraria, que ha incorporado los sistemas ganaderos a sus mediciones. Entre las técnicas utilizadas figuran análisis de suelo, teledetección y diferentes indicadores destinados a comprobar cómo evoluciona la biodiversidad de pastizales y vías pecuarias.
La evaluación resulta relevante porque el término regenerativo se utiliza cada vez con mayor frecuencia en el sector agroalimentario. La validez del modelo depende, por tanto, de poder medir cambios concretos y relacionarlos con cada sistema de manejo.
La segunda fase de Pastoreo Ibérico por la Biodiversidad trabaja con 15 explotaciones piloto y una red que supera las 20.000 hectáreas en cuatro comunidades autónomas.

La red busca que el conocimiento pase de una explotación a otra
Ese intercambio protagonizó la jornada celebrada el pasado 30 de julio en Vall d’Alba, Castellón, donde se reunieron 24 ganaderos, técnicos y asesores para extender la red hacia nuevas explotaciones del interior provincial.
«Son los ganaderos y ganaderas quienes toman las decisiones en sus explotaciones, quienes prueban, quienes se equivocan y quienes aciertan. Lo que hacemos desde la Fundación es facilitar que se conozcan, que compartan lo que están aprendiendo y que se apoyen», explica Laura García, coordinadora del área de pastoreo de Fundación Global Nature.
Entre las experiencias presentadas estuvieron las de Fernando Robres y su hijo Abel, que mantienen una explotación familiar en Vistabella del Maestrazgo, y el proyecto La Albarda, desarrollado en la Sierra de Gúdar por Marta Barba, Antonio Monfort y Miguel Patricio. La jornada abordó también los aspectos técnicos del pastoreo planificado con Daniel Suárez y Antonio Tucci.
La dimensión colectiva pretende resolver uno de los obstáculos de cualquier cambio de manejo. Modificar la distribución del ganado, ajustar cargas o calcular tiempos de recuperación afecta directamente a alimentación, disponibilidad de parcelas, costes y organización del trabajo. Las experiencias de otras explotaciones permiten contrastar decisiones antes de trasladarlas a cada finca.
Del redileo a la prevención de incendios
La formación continuó sobre el terreno en dos explotaciones de Vistabella del Maestrazgo. En Mas de l’Espí, los participantes conocieron la utilización del redileo, que concentra temporalmente el ganado en determinadas zonas para aprovechar sus deyecciones y favorecer la fertilización del suelo. En Mas de Marimón analizaron actuaciones forestales que compatibilizan pastoreo y reducción de la vulnerabilidad frente al fuego.
Esta última función adquiere especial importancia en territorios donde el abandono de usos tradicionales ha favorecido la acumulación de vegetación. El pastoreo dirigido permite consumir parte de esa biomasa y mantener discontinuidades en áreas previamente seleccionadas, aunque su eficacia depende del tipo de monte, la carga ganadera y la planificación aplicada.
Fundación Global Nature desarrolla desde hace años proyectos específicos que utilizan la ganadería extensiva dentro de la conservación y la prevención forestal. Su programa Naturaleza Pastoreada trabaja precisamente sobre la adaptación del manejo a diferentes ecosistemas protegidos y sobre la capacitación del sector.
Castilla y León forma parte de la ampliación hasta 2028

La red continuará durante los próximos meses con nuevas jornadas y visitas en Castilla y León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, con el objetivo de incorporar explotaciones y generar información sobre los resultados de los distintos manejos hasta 2028.
El proyecto sitúa así a la ganadería extensiva en una doble dimensión. Continúa siendo una actividad productiva cuyo primer requisito es proporcionar rentabilidad a quien mantiene el rebaño y, al mismo tiempo, interviene directamente sobre suelo, vegetación y paisaje.
El reto de la red será demostrar mediante datos qué prácticas funcionan, en qué condiciones y con qué resultados económicos. La ganadería regenerativa encontrará buena parte de su credibilidad precisamente ahí, en conseguir que la recuperación del pasto y la biodiversidad pueda medirse junto a las cuentas de cada explotación.








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