Mañana miércoles 13 de Diciembre, con motivo de conmemorarse el Día Internacional del Suelo, la Oficina Verde de la Universidad de Burgos (UBUverde) convoca la Conferencia “El Proyecto POLL-OLE-GI SUDOE y las Infraestructuras Verdes para la restauración de suelos y ecosistemas agrarios” que será impartida por el profesor e investigador de la UBU Dr. Carlos Rad, en la cual hablará entre otras acciones innovadoras para la protección de los suelos y ecosistemas agrícolas, de la implementación de islas ecológicas en los cultivos de oleaginosas para favorecer la protección de los polinizadores, la mejora de las características ecológicas de los cultivos, el incremento de la biodiversidad y la mejora de las producciones.

El Acto tendrá lugar a las 19:30 horas en la Sala de Juntas de la Escuela Politécnica Superior (Campus Vena) de la Universidad de Burgos (Av. Cantabria s/n). La entrada es libre hasta completar aforo.

El “Día Mundial del Suelo” (Soil Day) declarado por Naciones Unidas en 2013, que además proclamó 2015 como el Año Internacional de los Suelos, reconoce que los suelos constituyen la base del desarrollo agrícola, de las funciones esenciales de los ecosistemas y de la seguridad alimentaria, siendo un elemento clave para el mantenimiento de la vida sobre la Tierra. Naciones Unidas plantea que la sostenibilidad de los suelos es fundamental para afrontar las presiones de una población creciente y que fomentar la gestión sostenible de los suelos contribuye a la existencia de suelos sanos, a un mundo con seguridad alimentaria y ecosistemas estables. Una buena ordenación de la tierra, incluido el suelo, para Naciones Unidas, favorece el crecimiento económico sostenible, la diversidad biológica, la agricultura saludable, la seguridad alimentaria, la erradicación de la pobreza, el empoderamiento de la mujer, medidas que frenen el cambio climático y aumenten la disponibilidad de agua, frenando problemas de dimensión mundial como la desertificación, la degradación de la tierra, la sequía y la proliferación generalizada de contaminantes en aguas, suelos, aire y alimentos.

El suelo es un recurso clave y un elemento esencial del entorno natural que produce la mayor parte de los alimentos mundiales. Además, proporciona espacio habitable para los seres humanos y desempeña un papel fundamental en el buen funcionamiento de los ecosistemas, contribuyendo a la regulación del flujo del agua y el clima, la biodiversidad, la captación de carbono y la preservación de tradiciones culturales. Sin embargo, los suelos están sometidos a una presión creciente debido al aumento de la población, la demanda de alimentos y el uso de la tierra con fines diversos. Aproximadamente un 33% de los suelos del planeta están degradados. Los legisladores en todo el mundo estudian cómo alcanzar el desarrollo sostenible a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Castilla y León es, además, una de las mayores reservas de suelo de la Unión Europea, con más de 94.000 kilómetros cuadrados de superficie, más de 2 millones de hectáreas de cultivo de cereal, más de 800.000 hectáreas de cultivo de otras herbáceas, 5 millones de hectáreas de suelo forestal (de las que son arboladas casi 3 millones de hectáreas). Un suelo con problemas en ocasiones por salinización, falta de materia orgánica, exceso de fertilizantes y plaguicidas y falta de prácticas de gestión sostenible.

UBUverde (Oficina Verde de la Universidad de Burgos) que se ha sumado a la campaña ciudadana europea “SALVA EL SUELO” insiste en su llamamiento a la población para que apoye con su firma la iniciativa “People4Soil” para salvar los Suelos de Europa, de la que forman parte más de 400 entidades de diferentes países de la Unión Europea (50 de ellas españolas), entre las que están tan solo dos universidades españolas, la Universidad de Burgos y la Universidad de Extremadura.contribuyendo a la regulación del flujo del agua y el clima, la biodiversidad, la captación de carbono y la preservación de tradiciones culturales. Sin embargo, los suelos están sometidos a una presión creciente debido al aumento de la población, la demanda de alimentos y el uso de la tierra con fines diversos. Aproximadamente un 33% de los suelos del planeta están degradados. Los legisladores en todo el mundo estudian cómo alcanzar el desarrollo sostenible a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.