Los ocho centros dependientes de la Consejería de Agricultura comienzan 2026-2027 con 163 estudiantes más que en 2022-2023. Los grados medio y superior concentran el 97,7 % de la matrícula y las mujeres representan ya el 37 %, quince puntos más que cinco cursos atrás.

Los ocho Centros Integrados de Formación Profesional dependientes de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental han comenzado el curso 2026-2027 con 788 alumnos matriculados en enseñanzas vinculadas a las familias agraria, industrias alimentarias y actividades físico-deportivas, 163 más que los 625 contabilizados cuatro cursos atrás. El incremento acumulado alcanza el 26,1 %, mientras que respecto a los 754 estudiantes del curso anterior el crecimiento ha sido del 4,5 %.
La matrícula se concentra prácticamente por completo en las titulaciones de mayor cualificación. 391 estudiantes cursan grados superiores y 379 grados medios, mientras otros 18 están matriculados en grado básico. En conjunto, los niveles medio y superior reúnen 770 alumnos, el 97,7 % del total.
La oferta comprende 22 ciclos formativos, distribuidos en un grado básico, once grados medios y diez superiores, impartidos en ocho centros localizados en Ávila, Burgos, León, Palencia, Segovia, Soria y Valladolid.
Conviene delimitar, sin embargo, el alcance de las cifras. Los 788 matriculados corresponden exclusivamente a los CIFP que dependen directamente de la Consejería de Agricultura y no representan a todo el alumnado de la familia profesional Agraria existente en Castilla y León. La oferta general de Formación Profesional de la Comunidad incluye también ciclos agrarios en otros centros públicos y concertados dependientes del sistema educativo, entre ellos el IES Alfonso IX de Zamora o centros de otras provincias.
Matrícula
La evolución facilitada por la Administración autonómica refleja un crecimiento sostenido en los años para los que se han publicado datos.
En 2022-2023 estos centros registraban 625 estudiantes y un curso después alcanzaban los 709. La matrícula comunicada para 2025-2026 ascendió a 754 y ahora se sitúa en 788.
| Curso | Alumnado |
|---|---|
| 2022-2023 | 625 |
| 2023-2024 | 709 |
| 2025-2026 | 754 |
| 2026-2027 | 788 |
La información difundida por la Junta no aporta la cifra correspondiente al curso 2024-2025, de modo que con esta serie no puede reconstruirse la evolución anual completa sin recurrir a otra fuente estadística.
Entre el primer y el último dato disponible se han incorporado 163 estudiantes, mientras que durante el último curso el aumento neto ha sido de 34 matrículas.
El crecimiento tampoco se distribuye por igual entre niveles. Los 391 alumnos de grado superior representan el 49,6 % del total y los 379 de grado medio suponen otro 48,1 %. El grado básico, con 18 estudiantes, concentra únicamente el 2,3 %.
Mujeres
Uno de los cambios más acusados aparece en la composición del alumnado.
Las mujeres representan actualmente el 37 % de las matrículas, frente al 22 % registrado en 2021-2022. La diferencia alcanza 15 puntos porcentuales en cinco cursos, aunque la Consejería no ha desglosado en esta información su distribución por titulaciones ni el número absoluto de alumnas en cada centro.
El dato adquiere relevancia en unas enseñanzas vinculadas a actividades profesionales en las que la presencia femenina ha sido históricamente menor, especialmente en determinadas ramas agrarias y ganaderas.
Su evolución tampoco permite concluir por sí sola cómo se está trasladando esa mayor presencia formativa al empleo, a la titularidad de explotaciones o a la incorporación de jóvenes agricultoras y ganaderas. Para responder a esas cuestiones habría que cruzar las matrículas con datos posteriores de inserción laboral, altas en la actividad agraria y características de los puestos ocupados.

Centros
La red dependiente de la Consejería está formada por ocho CIFP distribuidos en siete provincias.
- CIFP de Ávila
- CIFP Príncipe Felipe, en Albillos, Burgos
- CIFP de Almázcara, en León
- CIFP Viñalta, en Palencia
- CIFP Escuela de Capacitación y Experiencias Agrarias, en Segovia
- CIFP de Coca, también en Segovia
- CIFP Almazán, en Soria
- CIFP La Santa Espina, en Castromonte, Valladolid
La red combina titulaciones estrictamente agrícolas y ganaderas con otras de industrias alimentarias y actividades físico-deportivas, por lo que utilizar de forma indistinta la expresión “FP Agraria” para los 788 alumnos simplifica una oferta que abarca tres familias profesionales.
Dentro de la familia Agraria aparecen títulos directamente relacionados con la producción agropecuaria, la gestión forestal, la jardinería, el medio natural o la producción agroecológica. La oferta autonómica muestra, por ejemplo, el grado medio de Producción Agropecuaria en los centros de Ávila, Albillos y La Santa Espina, mientras Producción Agroecológica figura en Almázcara y Viñalta, además de otros centros ajenos a esta red específica.
Cualificación
La formación técnica se ha convertido en una variable cada vez más relevante para un sector que combina tareas tradicionales con nuevas exigencias regulatorias, tecnológicas y empresariales.
Manejo de maquinaria, agricultura de precisión, sanidad vegetal y animal, bienestar ganadero, gestión empresarial, digitalización, trazabilidad, sostenibilidad o transformación agroalimentaria forman parte de competencias que requieren perfiles profesionales diferentes de los existentes hace unas décadas.
En el grado medio de Producción Agropecuaria, por ejemplo, el currículo incorpora producción agrícola, producción ganadera, control fitosanitario, digitalización y sostenibilidad aplicada al sistema productivo, además de formación relacionada con la empleabilidad.
El interés de la FP para el sector agrario reside precisamente en esa combinación entre conocimiento técnico y aplicación práctica. Su impacto real sobre la disponibilidad de profesionales dependerá después de cuántos alumnos completen los estudios, cuántos permanezcan vinculados al territorio y qué proporción encuentre empleo o emprenda dentro de las actividades para las que se ha formado.
Relevo
La Administración autonómica relaciona estas enseñanzas con el relevo generacional, aunque el aumento de matrículas constituye solo uno de los indicadores necesarios para medirlo.
Formar más jóvenes en agricultura, ganadería o industrias alimentarias amplía potencialmente la cantera profesional, pero no equivale automáticamente a nuevas incorporaciones al campo. Acceso a tierra, inversión inicial, disponibilidad de explotaciones, rentabilidad, vivienda, financiación y expectativas laborales intervienen después en la decisión de iniciar o continuar una actividad agraria.
Esta diferencia resulta especialmente importante cuando se analiza la FP como herramienta frente al envejecimiento del sector. Un titulado puede incorporarse como trabajador por cuenta ajena, prestar servicios técnicos, trabajar en una industria alimentaria, acceder a una empresa de maquinaria o continuar estudios superiores sin convertirse necesariamente en titular de una explotación.
La utilidad de la formación, por tanto, alcanza un ámbito más amplio que el número de nuevas altas agrarias y puede contribuir también a cubrir perfiles técnicos y puestos especializados en empresas relacionadas con el campo.

Empresa
La concentración de estudiantes en grados medios y superiores muestra, además, una demanda orientada fundamentalmente hacia cualificaciones profesionales completas.
Los 391 alumnos de nivel superior superan ligeramente a los 379 de grado medio, mientras el grado básico queda reducido a 18 matriculados. Esa estructura sitúa buena parte de la formación en perfiles que pueden asumir posteriormente tareas de gestión, planificación, supervisión técnica o coordinación, además de trabajo directamente productivo.
La Consejería ha anunciado para los próximos cursos una mayor colaboración de estos centros con las universidades castellanas y leonesas y con el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León. Por el momento, la información difundida plantea esa cooperación como una línea de trabajo futura y no concreta nuevos convenios, titulaciones conjuntas ni actuaciones cerradas para este curso.
Balance
El arranque de 2026-2027 deja tres datos principales. La matrícula de los ocho centros agrarios dependientes de la Consejería ha aumentado un 26 % respecto a 2022-2023, casi todo el alumnado cursa grados medios o superiores y la presencia femenina ha pasado del 22 al 37 % en cinco cursos.
La evolución señala una mayor demanda de formación especializada, aunque quedan indicadores importantes por conocer para medir su efecto sobre el sector agrario castellano y leonés, entre ellos la tasa de finalización, la inserción laboral por ciclos, el número de titulados que permanece en el medio rural y cuántos acaban incorporándose profesionalmente a explotaciones o industrias agroalimentarias.
Son esos datos, junto a las matrículas, los que permitirán comprobar hasta qué punto el crecimiento de las aulas termina convirtiéndose en nuevos profesionales para un sector que necesita relevo y cualificación.







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